Lo que era un clásico de febrero, se adelantó. Las compras de los útiles escolares, uniformes e indumentaria para el ciclo lectivo 2024 comenzaron en diciembre en Mar del Plata de la mano de las promociones bancarias, originalmente destinadas a los regalos de Navidad y Reyes.
No se trató de una cuestión de ansiedad ni de ganas de que empiecen las clases sino que hubo un motivo claro: la intención de “ganarle” a la inflación.
En diferentes librerías, confirmaron que entre los últimos días de diciembre y los primeros de enero, se registró un movimiento inusitado para la fecha.

“Este año, se adelantó. Tuvimos días de Navidad y de Reyes en los que pareció que faltaban cinco días para el inicio de clases”, sintetizó el propietario de una librería.
La dinámica inflacionaria que se aceleró en el último mes (diciembre cerró con 25,5%) provocó una estampida en los precios y en el escenario para los próximos meses se avizoran más incrementos. De esta manera, muchas familias aprovecharon para adelantar al menos una parte de las compras y evitarse las próximas subas. Además, la mayoría de las escuelas de gestión privada entregan la lista de materiales ni bien terminan las clases.
Las promociones bancarias impulsaron el adelantamiento. La principal fue la del Banco Provincia que otorgaba reintegro y cuotas sin interés en Navidad y Reyes por lo que esos días el movimiento fue incesante.
“Nunca nos había pasado. Se ve que este año la gente está preocupada y arrancaron antes. Habitualmente, enero es para prepararse y terminó siendo para jugar el partido”, explicó el titular de una librería. Asimismo, agregó que los clientes están “muy pendientes de los descuentos y beneficios”.
Precios
En muchos casos a la par de la inflación y en otros por arriba, los productos que componen la canasta escolar aumentaron a lo largo del año. Como en el resto de los rubros, los incrementos se produjeron mes a mes mientras que en diciembre, con la brusca devaluación que se produjo tras el cambio de gobierno, los precios se dispararon: hubo productos que subieron un 80%.
A la hora de establecer un promedio, en las librerías de la ciudad coincidieron en que los aumentos fueron como mínimo del 200%.
Además, la gran mayoría de los útiles escolares cuentan algún componente importado lo que también incrementa los valores.
Otro agravante se dio con el papel, el único producto que es completamente nacional. Se trata de una problemática a nivel mundial que generó una escasez del insumo lo que hizo subir el valor.
“Ya estamos acostumbrados a las subas, pero una cosa es que haya un aumento del 10% y otra es que las cosas suban un 100% como sucedió en algunos artículos”, definieron, agregando que “se pierde la referencia”. “Un ejemplo: la lata de lápices Faber la vendía a 7.000 y ayer fui a mirar la lista y está a 20.000”, graficó.
Si bien hablar de una “canasta escolar” es relativo ya que cada familia compra lo que necesita, algunos valores de referencia marcan que una mochila básica se puede conseguir a 10.000 pesos pero en el caso de las que están decoradas con personajes de fantasía llegan hasta 80.000
Las cartucheras parten de los 1.300 pesos, un cuaderno tapa dura 4.000, un repuesto familiar de hojas de carpeta, 15.000 y una caja de lápices de colores, 2.500.
Uniformes
Al igual que con los útiles escolares, los uniformes que se utilizan para las escuelas de gestión privada también se empezaron a vender mucho antes de lo previsto.
Chombas, sweaters, pantalones, polleras y camperas forman parte de la canasta escolar de aquellas familias que tienen a sus hijos en cualquiera de los tres niveles (jardín, primaria, secundaria) de escuelas privadas.
Las promociones bancarias de diciembre y de los primeros días de enero fueron un gran impulso para que muchos anticipen una compra que habitualmente se hace en febrero.
“Antes se vendía muy poco para esta fecha pero ahora se adelantó. Desde antes de Navidad hubo mucho movimiento”, detallaron. Además, agregó que “la gran mayoría aprovechó los descuentos de los bancos y en muchos casos, algunos abuelos lo utilizaron como regalos de Navidad o Reyes”.
Además del aumento de los precios, las limitaciones en la entrega de los proveedores complica en muchos a la actividad. “Nosotros les aclaramos: se trabaja con lo que hay. Porque a veces no hay entregas y todas las semanas aumentan los precios”, indicó Dora.












