La euforia por el reciente triunfo de Platense se siente en cada rincón del país, incluso en Necochea. Luciano González, un hincha de Platense radicado en la ciudad hace 28 años, es una de esas voces que vibran con el éxito del “Calamar”. Para Luciano, ser hincha de Platense no es para cualquiera, agregando con picardía: “No es que somos pocos los hinchas de Platense, es que Platense es un club para un grupo selecto de personas”, al dialogar con NECRADIO 98.3 del Multimedios NQ, durante el programa de Miguel Abalsamo “Cerrando la Mañana”.
El pitazo final que selló el triunfo de Platense desató una “mezcla de emociones muy grandes” en Luciano. Pese a la distancia física con sus hijos, que estudian en Mar del Plata, la comunicación fue constante, compartiendo la alegría que traspasa generaciones. “Mi papá ya no está, mi tío ya no está, pero tengo primos de sesenta años, mi hermano de cincuenta y tanto, yo que estoy pisando los cincuenta y mis hijos que están entrando en los veinte, compartiendo todo”, relata emocionado.

Para Luciano, este logro va más allá de un simple campeonato. Hace apenas siete años, con uno de sus hijos y su hermano, celebraban el ascenso de la B Metropolitana a la B Nacional en la cancha de Lanús. Ahora, pensar en un campeonato de primera y en la clasificación a la Copa Libertadores es “algo casi increíble, es un sueño y es una realidad”. El impacto institucional y económico también es fundamental para el club, que ha sabido manejar sus finanzas. “El premio que se dio, si bien parece abultado para cualquiera de nosotros, hoy con 500 mil dólares no pagás el pase de ningún jugador, pero ayuda muchísimo”, explica.
Un aspecto clave del éxito de Platense, según Luciano, es su conformación con jugadores que no eran tenidos en cuenta en otros planteles. “Platense los trajo dentro de su presupuesto, sin irse de presupuesto, porque el sueldo de los jugadores está al día”, destaca. Esto contrasta con otros equipos con grandes inversiones, demostrando que “a veces, ¿vale la pena tanto esfuerzo monetario, endeudarse y demás para tener planteles competitivos?”. El “hambre de gloria” de estos jugadores, que querían demostrar lo equivocados que estaban sus clubes al dejarlos afuera, fue un motor fundamental.
El buen rendimiento de Platense se vio reflejado en los cruces contra los “equipos más importantes de la Argentina”. Para Luciano, esto es “parte del mérito del plantel y la confianza y la seguridad que se tenía en eso”.
La alegría del triunfo fue compartida por muchos, más allá de la hinchada “Calamar”. “El 80% de los que vieron el partido le ponían un granito o simpatizaban por Platense”, afirma Luciano, y asegura que este fue “el primer lunes de mi vida que vine a trabajar con ganas y con ánimo”. El éxito, además, significa un despegue institucional para el club, abriendo puertas a nuevos socios y atrayendo a jóvenes talentos. Un triunfo que, sin duda, quedará grabado en la historia de Platense y en el corazón de sus hinchas.












