En diálogo con Cerrando la Mañana, el concejal Gonzalo Díez, referente del radicalismo y presidente del bloque de la UCR, analizó la instancia decisiva que enfrenta el Concejo Deliberante respecto del futuro del Complejo Casino, un edificio que —según afirmó— dejó de ser una postal de orgullo para convertirse en “un problema que debe ser solucionado”.

Díez explicó que su bloque repasó en detalle el proceso y el proyecto enviado por el Ejecutivo, y reconoció que, si le hubiera tocado gobernar, seguramente hubieran propuesto “otra alternativa”. Sin embargo, fue categórico: “No somos gobierno, y el tiempo se agotó”. Frente a ese escenario, sostuvo que es momento de evaluar caminos posibles, incluso aquellos que no eran la primera opción para su espacio.
El concejal destacó que la oposición no adoptó una postura pasiva ni meramente crítica: “Nunca tuvimos una mirada contemplativa. Hicimos observaciones, condicionamientos y aportes”, varios de los cuales fueron incorporados en el texto final. Para Díez, esa forma de actuar expresa una oposición “responsable”, más preocupada por encontrar una salida que por posicionamientos tácticos.
Reconoció además que es momento de dejar atrás la idea del casino como “una joya que hoy ya no luce”, y que el deterioro obliga a tomar decisiones concretas. En esa línea, sostuvo que la inversión privada debe ser analizada como una posibilidad real de recuperación, aun entendiendo que no es la alternativa ideal, sino la que impone el contexto.
“Hoy el casino es un problema. Y si hay una vía para intentar solucionarlo, hay que avanzar”, afirmó. Y agregó que negarse al debate “por capricho” sería irresponsable, especialmente tratándose de un tema estructural para la ciudad.
Antes de despedirse, Díez valoró que el proceso incluyera aportes de distintos bloques y que se haya dado la discusión con profundidad. “Aportar, construir y buscar soluciones es el rol que debemos cumplir”, aseguró, dejando en claro que su espacio está dispuesto a acompañar un cambio que permita, después de décadas, empezar a revertir el abandono del complejo.












