Dos días después de haber sido capturado en Caracas por fuerzas estadounidenses, Nicolás Maduro afrontará este lunes su primera comparecencia ante la Justicia de Estados Unidos. El expresidente venezolano será trasladado junto a su esposa, Cilia Flores, al Tribunal Federal del Distrito Sur de Manhattan, donde deberá declarar ante un juez y será formalmente notificado de los cargos en su contra. La audiencia está prevista para el mediodía de Nueva York, en un proceso que marca un punto de inflexión en la crisis política e institucional venezolana.
En paralelo, en Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez jurará como presidenta de Venezuela por orden del Tribunal Supremo de Justicia. Será la primera mujer en asumir el cargo, en un contexto atravesado por fuertes cuestionamientos de legitimidad por parte de la oposición y de Washington. No obstante, desde la administración estadounidense se dejó trascender que existe disposición al diálogo con el nuevo gobierno si se adoptan “decisiones adecuadas”, según expresó el secretario de Estado Marco Rubio.
Maduro y Flores permanecen detenidos desde el sábado en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una cárcel federal de alta seguridad. La justicia norteamericana acusa al líder chavista de conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína, posesión de armas de guerra y asociación criminal, cargos que contemplan penas que van desde un mínimo de 20 años hasta múltiples cadenas perpetuas. De ser hallado culpable, el exmandatario podría enfrentar una de las condenas más severas jamás impuestas a un exjefe de Estado en tribunales estadounidenses, mientras Venezuela ingresa en una nueva y compleja etapa política.












