La posibilidad de que Cristóbal López y Daniel Angelicci participen de la subasta del Casino de Necochea, prevista para el próximo 11 de febrero en el ámbito municipal, generó un impacto político y económico de alto voltaje en la ciudad. Se trata de dos empresarios de primera línea, con trayectorias profundamente ligadas al poder y con posicionamientos ideológicos opuestos, lo que realza aún más la magnitud del interés despertado por el Complejo.
Cristóbal López, empresario vinculado históricamente a Néstor y Cristina Kirchner, es hoy una figura central del mapa mediático nacional, con presencia en radios, diarios y el canal C5N. En la vereda opuesta aparece Daniel Angelicci, de origen radical y estrecha relación política con el expresidente Mauricio Macri, especialmente en el ámbito judicial, además de su conocido pasado como dirigente y presidente de Boca Juniors. Que ambos nombres confluyan —al menos como interesados— en una misma subasta marca la relevancia estratégica del Casino de Necochea.
Pero el interés no se limita a grandes capitales nacionales. En paralelo, empresarios locales comenzaron a analizar seriamente su participación. Entre ellos se menciona a Pascual Mamolitti, referente del sector de la construcción, quien estudia la posibilidad de conformar una sociedad con otros actores necochenses, entre los que aparece Miguel —conocido como “el Gitano”—, con el objetivo de presentar una propuesta competitiva y con anclaje territorial.
A este escenario se suma un cuarto empresario de proyección internacional, que arribaría a Necochea en los próximos días para evaluar en detalle la situación del Complejo y las condiciones de la subasta. La confluencia de intereses nacionales, locales e internacionales alimenta expectativas concretas sobre el futuro del Casino, no solo como activo inmobiliario, sino como motor de inversión, recuperación urbana y desarrollo económico para la ciudad.












