Santos García Macrini corre en campeonatos virtuales y busca sponsors para dar el salto al automovilismo real
Tiene 12 años, es hincha de Agustín Canapino y ya compite a nivel nacional. No lo hace todavía en un karting ni en un autódromo real, sino en el mundo de los simuladores, donde enfrenta a pilotos de todo el país. Su nombre es Santos García Macrini y pasó por el programa Esta Mañana, donde contó cómo vive su pasión por el automovilismo.
“Un simulador es competir como si estuvieras manejando un auto de verdad”, explicó con naturalidad. Frente a una pantalla, con volante y pedalera, participa en campeonatos organizados por APS Competiciones virtuales.
En su categoría hay 75 inscriptos de distintos puntos del país. “Corremos los lunes. A las 10 y 20 empieza la clasificación”, detalló.
Compite con adultos y no hay diferencia de edad
En el mundo del simracing no hay categorías por edad. Santos puede enfrentarse a pilotos de 30 o 40 años sin distinción.
“Podés correr con un tipo de 40 años también”, contó. Y eso, lejos de intimidarlo, lo motiva.
En una de sus últimas competencias finalizó 15° entre 45 participantes, aunque sufrió una penalización. “Me recargaron 35 segundos por un toquecito en la segunda curva”, relató. En el reglamento virtual, los errores también se pagan.
Corre con caja manual. “Todo manual. Es más complicado, pero me gusta pasar cambios”, afirmó.
De la Play a la computadora
Santos comenzó con una consola de videojuegos y un volante básico. Pero cuando quiso competir en ligas más exigentes, dio el salto.
“Con la Play no se puede competir así. Entonces instalé el simulador en una notebook que teníamos guardada”, recordó.
Hoy ya cuenta con mejor equipamiento, aunque reconoce que todo implica inversión. “Primero fue el volante y la Play. Después la computadora nueva. Todo lleva plata”, explicó.
Para sostener el proyecto cuenta con el apoyo familiar y algunos sponsors locales, pero su objetivo es reunir más respaldo para avanzar.
El sueño: pasar al karting
Aunque disfruta el mundo virtual, su meta está clara.
“El sueño es correr en karting”, dijo sin dudar.
Para eso necesita financiamiento. Comprar un karting implica una inversión importante, por lo que evalúa comenzar alquilando uno para dar los primeros pasos en pista real.
“Nos falta el billete”, resumió con sinceridad.
Mientras tanto, entrena todo lo que puede. “Antes practicaba desde las 2 de la tarde hasta las 11 de la noche. Ahora tengo límites porque está el colegio, pero sigo entrenando”, contó.
Pasión heredada
La pasión nació en casa. “Mi papá me llevaba a las carreras desde chiquito. Me llevaba con el chupete”, recordó entre risas.
Desde las tribunas de categorías zonales hasta las grandes figuras del Turismo Carretera, el automovilismo siempre estuvo presente.
Hoy esa pasión se traduce en vueltas rápidas, penalizaciones, clasificaciones y estrategia… aunque todavía sea frente a una pantalla.
Pero para Santos, es solo el comienzo.












