Mientras la temporada comienza a bajar su intensidad, el balance de los guardavidas deja números que reflejan un verano exigente, con fuerte trabajo en rescates y una creciente demanda de cobertura en nuevos sectores de playa.
El secretario general de la Asociación de Guardavidas de Necochea y Quequén, Pablo Suárez, señaló que enero y febrero fueron meses de “mucho laburo”, especialmente en jornadas con mar de fondo y condiciones que, a simple vista, parecían aptas para el baño pero escondían corrientes peligrosas.

Más rescates y mar con fuerza
Según explicó, hubo numerosos rescates en zonas alejadas y días en los que el oleaje, sin ser de gran altura, presentaba una fuerza considerable. “El mar de fondo genera corrientes de arrastre y canaletas que la gente muchas veces no identifica”, indicó.
Suárez remarcó que uno de los principales riesgos se da cuando los bañistas eligen sectores donde aparentemente no hay olas. “En esos lugares suele haber canaletas, y son los más peligrosos”, advirtió, al tiempo que recomendó mantener la calma y flotar ante una situación de riesgo hasta la llegada del guardavidas.
La cobertura se mantiene desde el 15 de noviembre hasta el 15 de abril de manera ininterrumpida, aunque desde marzo el horario se redujo y actualmente se extiende hasta las 19.30.
Nuevas zonas y necesidad de ampliar puestos
En los últimos años la cantidad de guardavidas pasó de poco más de 80 a alrededor de 140, ampliando la cobertura hacia sectores como las bajadas 4×4, camping sindicales y Cueva del Tigre.
Sin embargo, desde el gremio sostienen que aún faltan puestos en áreas donde creció la afluencia de público, como la zona de los molinos eólicos. “La ciudad se va expandiendo y la gente busca más tranquilidad. Eso obliga a acompañar con mayor cobertura”, explicó Suárez.
También reconoció que existe una falta de refugios adecuados para los trabajadores, especialmente en jornadas de lluvia o sudestada, y que ya se trabaja en proyectos para reforzar esa infraestructura.
Algas, aguavivas y mareas marcadas
Durante los últimos días se registró presencia de algas en distintos sectores, fenómeno que los guardavidas vinculan al mar de fondo. Además, comenzaron a aparecer medusas, aunque hasta el momento no se reportaron picaduras de gravedad.
Otro dato destacado del verano fue la marcada amplitud de las mareas, con retiros pronunciados del mar en algunas jornadas, una situación que generó preocupación y recordó episodios similares ocurridos años atrás.
Paritaria y temporada europea
En materia salarial, el sector cerró un acuerdo que contempla un 6% de aumento aplicado en febrero, otro 6% en abril y sumas adicionales del 3% en junio y julio, con revisión posterior según la evolución inflacionaria.
Finalizada la temporada fuerte, varios guardavidas evalúan viajar a Europa para continuar trabajando durante el verano del hemisferio norte, una práctica que se repite cada año entre profesionales locales.
Con balances en marcha y planificación anticipada, el cuerpo de guardavidas ya proyecta la próxima temporada, con el foco puesto en ampliar cobertura, mejorar infraestructura y sostener la prevención como eje central de la seguridad en playas.












