Después de casi un año de espera, el CEF Nº76 de Quequén se encuentra en la etapa final de las obras que permitirán recuperar su salón principal, que permanecía cerrado por problemas estructurales en el techo.
La directora de la institución, Rosana Herrera, explicó que el cierre se debió a que la membrana del techo desprendía material tóxico, lo que obligó a suspender el uso del espacio por cuestiones de seguridad.

Un año trabajando fuera de su edificio
Durante todo este tiempo, las actividades del CEF se mantuvieron, pero debieron trasladarse a otras instituciones de Necochea y Quequén, lo que implicó reorganizar horarios y espacios.
“Garantizamos todas las actividades, pero no era lo mismo porque no estábamos en nuestra casa”, señaló Herrera.
Ante esta situación, la institución comenzó a gestionar alternativas junto a la cooperadora y el Consejo Escolar, hasta lograr que se avance con la obra necesaria para recuperar el edificio.
Cuatro etapas de obra
Los trabajos incluyen cuatro etapas principales para dejar el espacio completamente renovado.
La primera fue el retiro de la membrana tóxica del techo, que ya fue completada.
Actualmente se está realizando el recambio de chapas en los sectores afectados, mientras que luego se colocarán mallas térmicas internas y finalmente se realizará la pintura general del espacio, incluyendo paredes y posiblemente el piso.
La obra está siendo realizada por la empresa Premoldeados Necochea, y según estiman desde la institución, el salón podría volver a utilizarse a partir de abril.
Un espacio clave para la comunidad
El CEF Nº76 es uno de los espacios deportivos y recreativos más importantes de la zona, ya que no solo alberga actividades propias, sino también eventos y encuentros de distintas instituciones.
En sus instalaciones se han realizado competencias, encuentros deportivos regionales y actividades de escuelas e instituciones educativas.
Alta demanda de actividades
Mientras avanzan las obras, el CEF continúa con sus propuestas y registra una gran cantidad de inscripciones.
Actualmente la institución cuenta con alrededor de 1.500 alumnos, más de 60 propuestas deportivas y recreativas y un equipo de trabajo cercano a 50 personas entre docentes y auxiliares.
Las actividades abarcan todas las edades, desde niños de 3 años hasta adultos mayores de más de 90, lo que convierte al CEF en un espacio de encuentro y actividad física para toda la comunidad.












