Por : Miguel Abálsamo-
Agiornarse en actualizarse, modernizarse, ponerse al día con el tiempo actual en nuevas tecnológicas, ideas o cambios institucionales.
No es fácil en política para los partidos tradicionales que sin dejar de conservar sus raíces no avanzan en la realidad del presente y quedan como paralizados en el tiempo .
Suele pasarle a esos partidos históricos donde el micro clima parece enredar a sus dirigentes que se vuelven temerosos de los cambios para no desproteger las bases y terminan con el agua en el vaso vacio, suelen no retener lo propio y no poder avanzar a lo nuevo.
El peronismo siempre fue vanguardía de cambios de cara al país y al mundo, sabiendo estar en el momento justo de la historia, sin embargo en los últimos años, y ha sido producto de su retroceso electoral, parece quedarse en aquello importante que fue sin proyectar el futuro, es como cierta nostalgia que como solía expresa Eduardo Galeano…” termina siendo la nostalgia enemiga del futuro”, añorar todo el tiempo es peligroso, paraliza la acción sin entender los nuevos tiempos-.
Un simple saludo del ex presidente Mauricio Macri y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof en el clima de la Expo-Agro compartiendo la mesa en almuerzo con integrantes del grupo Clarin y sectores del campo argentino fueron noticia, cuando en cualquier país del mundo en normalidad, nuestro acostumbramiento a la grieta, a ver al otro que piensa distinto como enemigo, creer que de un lado están todos los buenos y del otro todos los males nos ha llevado a valorizar de manera especial gestos de dos políticos importantes (Macri-Kicillof) estrechando una mano y dialogando.
Si el peronismo quiere tener chance electoral presidencial en el 27 ( algo no simple por cierto), deberá reemplazar ese progresismo de tinte izquierda que lo mantiene atrapado en su discurso y sus formas y lo ha llevado al difícil momento del presente, preocuparse más por el lenguaje inclusivo que por la generación de empleo, pensar que la seguridad es tema de la derecha, que decir “estado enorme” es tema de los liberales o ser empresario es mala palabra, y para quedar bien con ese “progre” que al final crítica al peronismo y termina no votándolo, porta banderas ideológicas de revoluciones pasadas y terminadas, al menos en esa banderas llevar las caras de sus lideres peronistas no una flameante cara de dictadores latinoamericanos que han llevado a sus paises a la destrucción social y mental con el concepto de socialismo.
Parece comenzar un cambio.
El peronismo en una mesa con el Grupo Clarin y Mauricio Macri es un gesto de convivencia en la democracia.
El peronismo de Quequén reuniéndose con el presidente de la Cooperativa “General Necochea”, Egidio Mailland y su gderente, Pablo Santirso, con Miguel Aguilar a la cabeza es un mensaje de que la sociedad la conforman todos, se piense como se piense, lo importante es articular acciones en conjunto para la comunidad, mejorar la calidad de vida de los vecinos no tiene ideológia.
¿El peronismo comienza a entender el presente?
Esta es la gran dicotomia en Necochea y en todo el país.
Si lo entienden será competitivo en el 27.
Si sigue atado por el “progresismo” y la izquierda que siempre soño con la infiltración , o con ideas “k” sin actualización, estará como la presidenta del PJ. con una tobillera y dando vueltas por el mismo lugar, sin cabalgar los nuevos tiempos como los marcaba el hombre que parió el movimiento.












