La reunión anunciada con intervención de Nación para intentar destrabar el conflicto por las tarifas del transporte finalmente no se concretó y el escenario sigue marcado por la tensión y la falta de acuerdos.
Desde el sector de transportistas decidieron no participar del encuentro al anticipar que se repetiría una dinámica de presión sin resultados concretos. Según explicó Miguel Aguilar, referente de los camioneros autoconvocados, la convocatoria incluía a los mismos actores con los que ya se había dialogado en los últimos días sin lograr avances, lo que hacía prever un nuevo fracaso en la negociación.
El eje del conflicto continúa siendo la actualización tarifaria. Mientras los transportistas sostienen que necesitan una suba cercana al 20% para cubrir costos, desde el sector productivo y los acopiadores mantienen su postura de no superar el 8%, profundizando una brecha que por ahora parece difícil de saldar.
En este contexto, el malestar se extiende en distintos puntos del país. La protesta ya tiene alcance nacional, con camioneros de varias provincias en la misma situación, lo que transforma el reclamo en un problema que supera lo local y escala a nivel federal.
Uno de los factores centrales que explican la tensión es el impacto del combustible en la estructura de costos. Actualmente, el gasoil representa entre el 40% y el 44% del valor de cada viaje, lo que condiciona fuertemente la rentabilidad del sector y refuerza el reclamo por una actualización de tarifas acorde a la realidad económica.
Además, en las últimas horas se sumaron fuertes cuestionamientos a la Cooperativa General Necochea. Desde el sector transportista denunciaron presiones sobre los camioneros para levantar las medidas de fuerza, incluyendo advertencias vinculadas a la interrupción de pagos, lo que generó un clima de mayor enojo e incertidumbre.
Lejos de encaminarse hacia una solución, el conflicto muestra una creciente rigidez entre las partes. Sin nuevas propuestas sobre la mesa y con posiciones cada vez más firmes, el escenario sigue abierto, con los transportistas a la espera de una convocatoria que ofrezca una salida real a la problemática.












