Un dramático episodio se vivió el sábado por la noche en una estación de servicio, donde un bebé de apenas 5 meses se encontraba asfixiándose mientras su madre, en medio de la desesperación, sufrió una convulsión.
La rápida intervención de una sargento que se encontraba en el lugar fue clave para evitar una tragedia. En primer lugar, aplicó maniobras de primeros auxilios al niño, logrando que reaccionara tras varios segundos de tensión. Luego, al advertir que la madre comenzaba a descompensarse, también asistió a la mujer junto a otras personas presentes hasta la llegada de la ambulancia.
Finalmente, ambos fueron trasladados a un centro de salud, donde se confirmó que se encuentran fuera de peligro. El accionar de la oficial fue determinante en una situación límite que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.












