Según explicó, la orden judicial no contenía direcciones exactas y derivó en intervenciones en múltiples viviendas del sector. En su caso particular, aseguró que su propiedad —una casa en construcción— ni siquiera figuraba en la orden.
“Han irrumpido en la casa de todos los vecinos. Rompieron puertas, ventanas y en mi caso tiraron una pared recién levantada”, relató.
El vecino describió el operativo como desmedido, señalando que además de los daños estructurales, se registraron roturas de objetos personales, apertura de colchones y destrucción de elementos como routers y antenas.
Operativo nocturno y sin resultados
El procedimiento se realizó de noche, una circunstancia que, según se mencionó en la entrevista, solo está permitida en casos excepcionales. Pese a la magnitud del operativo, no se encontraron ni el sospechoso ni elementos vinculados a la causa en esa cuadra.
“No encontraron nada y nos dijeron que fue un error, pero nadie se hace cargo de los daños”, sostuvo Mastolorenzo.
También indicó que algunos vecinos denunciaron la sustracción de mercadería y pertenencias, además de la muerte de un perro tras haber sido golpeado durante el procedimiento.
Reclamo judicial y pedido de respuestas
Tras lo ocurrido, el damnificado radicó una denuncia en la fiscalía y anticipó que iniciará acciones legales para determinar responsabilidades.
“Alguien tiene que responder por lo que hicieron”, afirmó.
En ese sentido, señaló que otros vecinos también evalúan avanzar judicialmente de manera conjunta, aunque por el momento solo una persona más formalizó la denuncia.
Solidaridad vecinal y reconstrucción
Mientras tanto, la comunidad comenzó a colaborar con la reconstrucción de los daños. Según contó, algunos vecinos aportaron materiales y ayuda para reparar puertas y levantar nuevamente las paredes afectadas.
El caso generó preocupación en el barrio no solo por los destrozos, sino también por la falta de explicaciones oficiales y la ausencia de respuestas concretas ante lo ocurrido.












