El rugby infantil volvió a ser protagonista en Necochea con un encuentro que reunió a más de 350 chicos en el Club Náutico, en una jornada que combinó deporte, integración y un fuerte acompañamiento familiar. La actividad, correspondiente a una fecha organizada por la Unión de Rugby de Mar del Plata, convocó a delegaciones de Tandil, Miramar y Balcarce, además de los equipos locales.
Desde las primeras horas del sábado, la cancha se llenó de camisetas, entusiasmo y movimiento constante, con chicos de entre 5 y 12 años participando de los encuentros, mientras que también se disputó un compromiso de categoría M15. El clima acompañó durante toda la jornada, lo que permitió disfrutar plenamente de la actividad en un campo de juego que fue destacado por visitantes y organizadores por su estado.

El evento no solo tuvo valor deportivo, sino también social. Como es tradición en el rugby, la jornada concluyó con el “tercer tiempo”, donde jugadores, entrenadores y familias compartieron un almuerzo, fortaleciendo los vínculos entre los distintos clubes. En total, cerca de 80 entrenadores participaron de este cierre, en un ambiente distendido que reflejó el espíritu formativo de la disciplina.
Detrás de esta actividad hay un trabajo sostenido que lleva varios años. El rugby en el Club Náutico viene creciendo desde hace aproximadamente siete temporadas, impulsado en gran parte por el compromiso de padres y madres que no solo acompañan, sino que también forman parte activa de la organización y el desarrollo del deporte. Muchos de ellos, incluso, cumplen funciones como entrenadores tras haber sido jugadores.
Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo la continuidad de las categorías superiores. La salida de los jóvenes por estudios o trabajo dificulta consolidar una estructura completa que permita contar con una Primera división competitiva. Aun así, desde el club mantienen el objetivo claro de seguir creciendo y, en el futuro, poder representar a la ciudad con un equipo fuerte en todas las categorías.
Otro punto clave es el aspecto económico. La participación en torneos y encuentros implica costos elevados, especialmente en traslados, que en muchos casos deben ser cubiertos por las propias familias. Para sostener la actividad, el club organiza rifas, ventas y distintas iniciativas, además de aprovechar eventos como el del fin de semana para generar ingresos a través de cantinas o estacionamiento.
A pesar de estas dificultades, hay una premisa que se mantiene firme: garantizar que todos los chicos puedan participar. “Ningún chico se queda sin viajar”, es el lema que resume el espíritu del grupo, donde la inclusión y el acompañamiento son tan importantes como el resultado deportivo.
El balance del encuentro fue altamente positivo y volvió a dejar en evidencia el crecimiento del rugby infantil en la ciudad. Con una base sólida, compromiso de las familias y una comunidad cada vez más involucrada, el Club Náutico sigue consolidándose como un espacio clave para el desarrollo del deporte y la formación de valores en Necochea.












