El fútbol femenino de Necochea sigue creciendo en intensidad y paridad, y en ese escenario uno de los nombres que vuelve a decir presente es el de Diana Perpeto. La histórica goleadora regresó tras una lesión importante y ya empezó a marcar diferencias en Club Ministerio, que atraviesa un año especial en el marco de su centenario y busca consolidarse como uno de los equipos fuertes del torneo.
Perpeto dejó atrás una fractura de tibia que la mantuvo cinco meses fuera de las canchas, en un proceso que no solo demandó recuperación física, sino también paciencia y acompañamiento. “Me recuperé bien”, resumió, dejando en claro que el regreso fue trabajado paso a paso. Su vuelta no pasó desapercibida: ya convirtió en partidos clave y volvió a ser determinante en ofensiva.
Tras la baja del equipo femenino de Estación, la delantera decidió sumarse a Ministerio, pese a haber recibido propuestas de otros clubes. “No me iba a quedar sin jugar”, explicó, en una frase que sintetiza su vínculo con el fútbol. Su llegada aportó experiencia a un plantel mayormente joven, donde conviven jugadoras de 15 años con otras de mayor recorrido.
Un equipo joven que aprende rápido
Uno de los rasgos que definen a este Ministerio es justamente su juventud. Con un plantel repleto de chicas en formación, el rol de las más experimentadas se vuelve clave, no solo desde lo futbolístico, sino también desde lo emocional.
En el empate ante Sportivo San Cayetano —uno de los candidatos—, esa diferencia se hizo evidente. El equipo se fue al descanso en desventaja, pero logró reaccionar en el complemento. “Había que hablar, que no bajaran los brazos”, contó Perpeto, quien asumió el rol de referente dentro del grupo.
El cambio de actitud fue determinante. Con algunos ajustes tácticos y una mejora en lo anímico, Ministerio logró equilibrar el partido y encontrar el empate, en un encuentro que dejó buenas sensaciones ante un rival con jugadoras de experiencia.
El peso de una goleadora histórica
Hablar de Diana Perpeto es hablar de gol. Su trayectoria dentro de la Liga Necochea la posiciona como una de las máximas referentes del fútbol femenino local. Sin embargo, su forma de vivir el juego mantiene una esencia particular: no es de festejar demasiado, aunque hay excepciones.
El gol ante Sportivo tuvo un condimento especial. “Escuchaba cosas de afuera… y cuando hice el gol sí lo grité”, contó, reflejando ese desahogo que solo el fútbol puede generar.
Su presencia en cancha no solo aporta goles, sino también liderazgo en momentos clave. En un torneo que se presenta muy parejo, ese tipo de jugadoras puede marcar la diferencia.
Un torneo abierto y competitivo
El campeonato femenino de la Liga Necochea muestra una paridad marcada en este inicio de temporada. Equipos como Sportivo San Cayetano, Rivadavia, Gimnasia y Villa Díaz Vélez aparecen como protagonistas, en una competencia donde cada punto empieza a tener peso desde las primeras fechas.

Ministerio, con un plantel joven pero competitivo, busca meterse en esa pelea. El objetivo está claro, aunque puertas adentro se maneja con cautela. “Vamos a trabajar para eso”, dijeron, en referencia a la posibilidad de pelear el campeonato.
Además, el formato de clasificación —donde cuatro de seis equipos avanzan— obliga a mantener regularidad en cada fecha, en un torneo donde no hay margen para relajarse.
Un año especial para el club
En paralelo a lo deportivo, Ministerio vive un 2026 significativo, celebrando sus 100 años de historia. En ese contexto, el fútbol femenino también busca tener su protagonismo y acompañar el crecimiento institucional del club.
El acompañamiento de las familias, la presencia en las canchas y el desarrollo de las divisiones juveniles son parte de un proceso que apunta a consolidar la disciplina en el tiempo.
Con figuras como Perpeto, un plantel con proyección y un torneo abierto, Ministerio se ilusiona. El camino recién empieza, pero el mensaje es claro: el equipo quiere competir y ser protagonista.












