Cinco horas y media de extensa sesión en el legislativo local mientras arreciaba la tormenta con vientos, rayos y lluvias sobre Necochea y la región.
En síntesis, la mayoría de los 20 concejales, como se preveía, rechazó la Rendición de Cuentas del Departamento Ejecutivo, algo que ya había sucedido el año anterior y que luego fue aprobada por el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires, organismo que finalmente define este tipo de situaciones.
Uno de los temas centrales fue el Transporte Público. Allí se aprobó por unanimidad el pliego para la futura concesión del servicio, aunque hubo rechazos a la insistencia de introducir modificaciones impulsadas por la Agrupación Comunal Transformadora, iniciativa que no consiguió acompañamiento del resto de los bloques.
También se trató el llamado a Audiencia Pública. Si bien parecía encaminarse hacia una aprobación, finalmente la mayoría decidió no avanzar. El cambio de postura se produjo por un descontento generalizado —excepto desde la ACT— luego de que el vecinalismo cuestionara al resto de los bloques por no acompañar la iniciativa y por no haber impulsado el expediente presentado por ese espacio político.
En cuanto a la Playa de Camiones, el bloque de La Libertad Avanza retiró su proyecto para afectar fondos destinados al lugar, tal como había sido planteado originalmente. Esa decisión ya se había tomado durante la mañana.
Por último, el cuerpo rechazó el veto del intendente respecto a la continuidad del pago de una suma mensual a excombatientes de Malvinas, situación que podría derivar en un conflicto de poderes.
Un conflicto de poderes es un procedimiento jurídico-constitucional mediante el cual un órgano del Estado —por ejemplo el Legislativo— denuncia que otro —como el Ejecutivo— ha invadido competencias que no le corresponden, afectando la división de poderes. En este caso, el planteo apunta a la facultad presupuestaria que corresponde al Concejo Deliberante.












