Los casos de abigeato volvieron a encender la preocupación entre los productores rurales de Necochea. En menos de una semana, delincuentes faenaron dos vacas en un establecimiento ubicado sobre la Ruta Nacional 228, a la altura del kilómetro 23, donde además dejaron las tranqueras abiertas, generando un serio riesgo para quienes circulan por la zona.
En diálogo con NecRadio 98.3, la productora Sandra Leithe contó que el establecimiento sufrió dos ataques en pocos días y que en uno de los hechos los autores incluso se llevaron un ternero recién nacido.
“Nos carnearon dos vacas. En uno de los casos se llevaron hasta el ternero”, relató.
Según explicó, los delincuentes dejan únicamente las vísceras de los animales y, en el último episodio, realizaron un llamativo gesto que interpretan como una provocación: colocaron una tapa de colmena sobre uno de los restos y otra en un camino interno del campo.
“No sabemos si fue un mensaje o una burla, pero fue una tomada de pelo”, expresó.
Leithe indicó que personal del Comando de Prevención Rural intervino en ambas oportunidades y continúa trabajando sobre las huellas dejadas por el vehículo utilizado para ingresar al establecimiento, que sería el mismo en los dos hechos.
Además, confirmó que productores de la zona mantienen reuniones con el Centro Operativo de Monitoreo y autoridades municipales para avanzar con la instalación de nuevas cámaras de seguridad sobre la Ruta 228.
Actualmente existen dispositivos de vigilancia en el kilómetro 31 y se proyecta ampliar la cobertura hacia el kilómetro 25 y otros sectores considerados estratégicos.
Más allá de las pérdidas económicas, la productora advirtió sobre otro problema que genera este tipo de delitos.
“Se llevan los candados, las cadenas y dejan las tranqueras abiertas. El peligro es que los animales salgan a la ruta y provoquen un accidente”, alertó.
Según señaló, otros establecimientos de la zona también fueron víctimas de hechos similares en las últimas semanas, por lo que los productores continúan organizándose para reclamar mayores controles y buscar medidas que permitan frenar el avance del abigeato.











