Luego de siete años de discusiones, el Concejo Deliberante de General Pueyrredon aprobó una ordenanza que regula el funcionamiento de las aplicaciones de transporte, como Uber y Cabify, poniendo fin al vacío normativo que existía desde el desembarco de estas plataformas en Mar del Plata.
La iniciativa fue aprobada por mayoría con los votos del PRO, La Libertad Avanza, la UCR-Nuevos Aires y la Coalición Cívica, mientras que Unión por la Patria, Acción Marplatense, Movimiento Derecho al Futuro y el Frente Renovador votaron en contra.
El conflicto por las plataformas comenzó en 2019 con la llegada de Uber a la ciudad, generando un fuerte rechazo por parte de taxistas y remiseros. Desde entonces hubo distintos proyectos para regular la actividad, aunque ninguno logró avanzar hasta ahora.
La nueva ordenanza establece que la responsabilidad principal recaerá sobre las empresas tecnológicas y no únicamente sobre los conductores. Además, crea un marco regulatorio para el funcionamiento de las plataformas y fija requisitos que deberán cumplir tanto las compañías como los vehículos y choferes.
En paralelo, el Concejo también aprobó modificaciones en la normativa vigente para taxis y remises, en un intento por equilibrar las condiciones de funcionamiento de todos los servicios de transporte.
La ordenanza entrará en vigencia una vez que sea reglamentada por el Ejecutivo municipal. A partir de ese momento, las empresas, los conductores y los vehículos tendrán un plazo de 90 días para adecuarse a las nuevas disposiciones.
Con esta decisión, General Pueyrredon formaliza una actividad que ya formaba parte de la vida cotidiana de miles de vecinos y turistas, cerrando uno de los debates más prolongados en materia de transporte urbano.












