El intendente de Benito Juárez, Julio Marini, trazó un duro diagnóstico sobre la situación económica que atraviesan los municipios bonaerenses y aseguró que, en más de dos décadas al frente del Ejecutivo local, nunca había vivido un escenario similar. Según afirmó, la paralización de la obra pública, la interrupción del envío de fondos nacionales y el aumento de la demanda social obligan a las comunas a afrontar gastos que antes correspondían al Estado nacional.
“En 22 años como intendente es la primera vez que dejo de viajar a Capital Federal a reclamar lo que nos corresponde. Dejé de ir porque no te atienden, no te dan soluciones y tampoco cumplen con los compromisos firmados”, expresó durante una entrevista con NecRadio.
Obras paralizadas y convenios incumplidos
Marini sostuvo que Benito Juárez fue uno de los distritos afectados por la suspensión de obras financiadas por Nación.
Entre ellas mencionó la construcción de 30 viviendas, una obra de cloacas que quedó inconclusa con un avance cercano al 75% y un jardín de infantes que, según explicó, debió ser finalizado con recursos aportados por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
“Los compromisos estaban firmados. Cambian los gobiernos, pero el Estado tiene que cumplir con lo que firmó. Eso pasa en cualquier parte del mundo”, afirmó.
Además, señaló que el municipio continúa enviando cartas documento para reclamar el pago de obras ya ejecutadas, aunque hasta el momento no obtuvieron respuestas.
“Los municipios estamos sosteniendo lo que dejó Nación”
El jefe comunal aseguró que el recorte de recursos nacionales repercute directamente en las cuentas municipales y explicó que, sólo este año, Benito Juárez dejará de recibir alrededor de 800 millones de pesos como consecuencia de la reducción de fondos que Nación gira a la Provincia.
“Todos los intendentes, sin importar el color político, estamos haciendo un enorme esfuerzo para sostener servicios que el Gobierno nacional dejó de prestar”, sostuvo.
Marini advirtió que la situación podría agravarse en los próximos meses.
“Hemos podido sostenernos porque teníamos reservas, pero las estamos utilizando. Si esto sigue así, en tres o cuatro meses vamos a tener serios problemas”, aseguró.
La presión sobre el sistema de salud
Uno de los sectores donde el municipio siente con mayor fuerza el impacto de la crisis es el sistema sanitario.
El intendente explicó que, tras los cambios implementados en la cobertura de medicamentos para jubilados, se duplicó la cantidad de vecinos que retiran remedios a través del hospital municipal.
“Antes atendíamos unas 460 personas por mes y hoy estamos cerca de las 900. Eso representa una inversión mensual de entre 35 y 40 millones de pesos solamente en medicamentos”, indicó.
A esa asistencia se suma la entrega de leña para familias vulnerables durante el invierno.
Según detalló, este año el municipio adquirió 300 toneladas, con una inversión superior a los 127 millones de pesos.
“Hay familias que no tienen cómo resolver esa necesidad y el Estado tiene que estar presente”, afirmó.
La situación económica local
Consultado sobre la actividad económica del distrito, Marini señaló que el sector agropecuario mantiene un buen nivel de producción, aunque advirtió que otras actividades fueron golpeadas por la apertura de importaciones y la caída de la obra pública.
Recordó que la industria textil local, que había retomado la producción tras el cierre de una histórica fábrica, volvió a detener su actividad debido a la imposibilidad de competir con productos importados.
“La mano de obra está, pero con este modelo económico la fábrica volvió a cerrar”, lamentó.
También explicó que las canteras de arcilla registran una menor demanda por la paralización de obras de infraestructura.
Educación, caminos y turismo
Pese al contexto económico, Marini destacó algunas políticas que el municipio sostiene desde hace años.
Entre ellas mencionó el sistema de transporte escolar rural, mediante el cual 27 combis recorren diariamente los caminos del partido para buscar a los alumnos en las tranqueras de los campos.
También resaltó el crecimiento del turismo en Villa Cacique – Barker, donde el municipio recuperó el histórico hotel de la ex Loma Negra, impulsó nuevas cabañas y desarrolló distintos atractivos vinculados al turismo serrano y de naturaleza.
“Hoy viene gente durante todo el año. Ya no es solamente la Fiesta Provincial de la Frambuesa; Villa Cacique se transformó en un destino turístico”, señaló.
Kicillof, la continuidad y el futuro político
Sobre el escenario político, Marini se mostró convencido de que el peronismo encontrará un camino de unidad de cara a las próximas elecciones y expresó su respaldo al gobernador Axel Kicillof.
“Voy a trabajar para que Axel Kicillof sea presidente. Es un hombre preparado, trabajador, con compromiso y que ha demostrado capacidad de gestión”, afirmó.
Respecto a su futuro, recordó que el próximo año cumplirá 23 años al frente del municipio y cuestionó las limitaciones para una nueva reelección.
“La gente tiene que tener el derecho de elegir. Si considera que un intendente hizo bien las cosas, debería poder volver a votarlo”, concluyó.












