La delegada local del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, Natalia Steffen, brindó un panorama sobre el conflicto que atraviesa el transporte público de pasajeros en Necochea y Quequén, donde los reiterados retrasos en el pago de salarios derivaron en medidas de fuerza y mantienen en alerta a trabajadores y usuarios.
En diálogo con NecRadio 98.3, explicó que el conflicto se arrastra desde el año pasado, aunque reconoció que “se agravó fuertemente en los últimos tres meses”, debido a que las empresas comenzaron a abonar los salarios de manera parcial y en cuotas.
“Los trabajadores vienen cobrando de forma semanal y siempre queda un porcentaje pendiente. Por ejemplo, el sueldo de abril recién terminó de pagarse a fines de mayo y todavía quedaban diferencias por cobrar”, detalló.
Steffen indicó que esta situación derivó en las recientes medidas de fuerza impulsadas por los choferes de la empresa Nueva Pompeya, quienes aún no habían percibido la totalidad de sus haberes ni el incremento salarial acordado en paritarias.
Tras una audiencia realizada el 29 de junio en la sede del Ministerio de Trabajo, se alcanzó un compromiso para completar el pago de los salarios adeudados, lo que permitió levantar el paro y restablecer el servicio.
La funcionaria señaló que uno de los principales factores que agravan la crisis es la reducción de los subsidios nacionales al transporte, mientras que la Provincia continúa realizando un esfuerzo para sostener el sistema.
“Los salarios prácticamente se pagan con los subsidios. La Provincia aumentó su aporte, pero la quita de fondos nacionales impactó directamente sobre la actividad”, sostuvo.
Además, advirtió que la incertidumbre crece por la inminente finalización de la concesión del servicio, prevista para los próximos días, situación que mantiene en vilo a cerca de cien trabajadores entre ambas empresas.
En ese sentido, explicó que desde el Ministerio se trabaja para garantizar la continuidad laboral de los choferes, independientemente de cuál sea la empresa que finalmente continúe prestando el servicio.
“Lo que buscamos es preservar los puestos de trabajo. Si hay un cambio de empresa, la prioridad es que los trabajadores mantengan su empleo y sus derechos laborales”, afirmó.
Finalmente, Steffen reconoció la preocupación que genera el conflicto entre los usuarios y remarcó que la intención es evitar nuevas interrupciones en un servicio esencial para estudiantes, trabajadores y vecinos de todo el distrito.











