El nadador necochense tuvo una destacada actuación en el Mundial de Aguas Heladas disputado en El Calafate, donde consiguió seis medallas de oro, una de plata y dos de bronce. En diálogo con Zoom El Deportivo, repasó la competencia, las exigencias de nadar en aguas de alrededor de 2 grados y los próximos objetivos internacionales.
Leonardo Gaitán regresó de una nueva experiencia internacional con un balance extraordinario. El nadador necochense participó la semana pasada del Mundial de Aguas Heladas en El Calafate y logró nueve medallas: seis de oro, una de plata y dos de bronce.
Tras su regreso, Gaitán visitó Zoom El Deportivo, donde contó detalles de una competencia que tuvo como escenario las aguas del Lago Argentino y que estuvo marcada por las bajas temperaturas, la nieve y una importante presencia de nadadores de distintos países.
Las seis medallas doradas llegaron en las pruebas de 25, 50, 100, 200 y 450 metros libres, además de los 300 metros de aguas abiertas. En tanto, obtuvo la medalla de plata en 50 metros pecho y las dos de bronce en 25 y 100 metros pecho.
“Todo lo que es libre es mi especialidad”, explicó Gaitán, quien reconoció sentirse especialmente cómodo en esas pruebas. En varias de ellas consiguió una diferencia importante sobre sus escoltas, mientras que en los 25 metros libres el triunfo fue mucho más ajustado.
Nadar a dos grados
Uno de los aspectos más exigentes de la competencia fue la temperatura del agua, que rondó los 2 grados centígrados.
Gaitán explicó que el frío se siente, pero que durante la competencia la adrenalina hace que la atención esté puesta en la carrera. El momento más difícil, según contó, se produce antes de ingresar al agua, cuando aparecen los nervios y la incertidumbre. Una vez dentro, toda la concentración está puesta en la largada.
La experiencia previa también tuvo su peso. El necochense ya había competido en condiciones todavía más extremas, con temperaturas por debajo de cero durante su participación en Finlandia, por lo que este año encontró un escenario menos agresivo desde el punto de vista térmico.
Una competencia que sigue creciendo
Gaitán destacó además el crecimiento que viene teniendo la natación en aguas frías. En comparación con el año anterior, la cantidad de participantes aumentó considerablemente y en esta edición se acercó a los 300 nadadores, provenientes de distintos países.
La competencia tuvo una particularidad: para las pruebas se instaló una pileta flotante sobre el Lago Argentino, por lo que, si bien el formato era similar al de una pileta, los nadadores continuaban compitiendo con el agua del lago.
La escasa visibilidad del agua, debido a la cantidad de sedimentos, agregó otra dificultad. Los competidores debían orientarse prácticamente como si estuvieran realizando una prueba de aguas abiertas. Para Gaitán, su experiencia en este tipo de competencias terminó siendo una ventaja.
Nueve medallas y el acompañamiento familiar
El resultado deportivo tuvo además un componente emocional importante. Gaitán destacó el acompañamiento de su familia durante sus competencias y contó que una de las mayores satisfacciones es salir del agua y encontrar a sus seres queridos esperándolo.
Su hija también comenzó a transitar el camino de la natación y actualmente participa en competencias de nivel promocional y provincial.
El necochense fue, además, el único representante de Necochea en esta competencia.
De Claromecó al escenario internacional
Gaitán recordó que su vínculo con la natación de aguas frías comenzó en 2022, cuando un amigo lo invitó a participar de un evento en Claromecó.
A partir de aquella experiencia descubrió una disciplina que lo atrapó y comenzó a interiorizarse cada vez más sobre las características de este tipo de natación, la preparación y la adaptación al frío.
Desde entonces, su recorrido incluyó competencias internacionales y participaciones en distintos lugares del mundo, consolidándose dentro de una disciplina que también empieza a ganar cada vez más difusión en Argentina.
La mirada sobre el glaciar
Durante la entrevista, Gaitán también se refirió a una situación que lo sorprendió durante su estadía en El Calafate: el cambio en la ubicación del Glaciar Perito Moreno respecto de su visita en 2023.
Al regresar al mismo lugar donde había tomado una fotografía años atrás, observó una diferencia que estimó en unos 600 metros. Aclaró que no es especialista en la materia, pero contó las explicaciones que recibió de personas de la zona, vinculadas a la menor cantidad de nevadas y al proceso de derretimiento.
El entrenamiento no se detiene
Lejos de tomarse un descanso prolongado después del Mundial, Gaitán ya retomó su rutina.
Actualmente entrena de lunes a sábado durante una hora, además de continuar con su preparación en palestra. Reconoció que, por su edad y por las exigencias de la disciplina, dejar de entrenar durante períodos prolongados hace mucho más difícil recuperar el nivel.
Después de una competencia tan exigente, esta primera etapa está orientada principalmente a recuperar el cuerpo y bajar las cargas antes de volver a intensificar el trabajo.

Marruecos y China, los próximos objetivos
El calendario internacional ya tiene nuevos desafíos. En octubre está prevista una competencia en Marruecos, aunque Gaitán reconoció que la participación dependerá fundamentalmente de las posibilidades económicas.
Luego, en enero, habrá otra competencia en China. Además, explicó que estos torneos forman parte de un circuito internacional que se desarrolla en distintos países, mientras que cada dos años se disputa el Mundial.
El próximo Mundial tendrá nuevamente a Argentina como sede y se desarrollará en El Calafate, en las inmediaciones del Glaciar Perito Moreno.
Sin embargo, para continuar compitiendo internacionalmente, el aspecto económico representa una dificultad. Los viajes y todos los gastos asociados hacen necesario buscar sponsors y acompañamiento.
“Ganas me sobran. Lo que falta es plata”, resumió Gaitán al ser consultado sobre la posibilidad de viajar a Marruecos.
La seguridad, una prioridad
Otro aspecto destacado de la competencia fue el fuerte control médico implementado por la organización.
Antes de competir, los nadadores debieron presentar estudios como ergometría, electrocardiograma, análisis y apto físico. Además, quienes participaban en las distancias largas eran sometidos a controles específicos con ecografías cardíacas y pulmonares y mediciones de presión arterial, tanto antes como después de las pruebas.
Según explicó Gaitán, los controles forman parte de un estudio que busca analizar cómo responde el organismo frente a este tipo de competencias extremas. Los especialistas detectaron en algunos participantes pequeños edemas pulmonares posteriores a las pruebas, aunque en su caso particular no se presentó esa situación.
Con nueve medallas en su regreso de El Calafate, Leonardo Gaitán volvió a demostrar su vigencia en la natación de aguas frías. Ahora, con nuevos desafíos internacionales por delante, continuará entrenando y buscando el apoyo necesario para seguir llevando el nombre de Necochea a escenarios cada vez más importantes.
La experiencia mundialista y todo lo que viene fueron repasados por el nadador necochense en su visita a Zoom El Deportivo.












