El dirigente político Oscar Laborde trazó un crítico panorama sobre el presente de la Argentina y cuestionó el modelo económico del gobierno de Javier Milei, al considerar que el país avanza hacia un esquema que beneficia a determinados sectores mientras reduce las posibilidades de desarrollo de una parte importante de la población.
Exintendente de Avellaneda, exembajador argentino en Venezuela, exdirector del Banco Provincia y con una extensa trayectoria política, Laborde dialogó con Cerrando la Mañana y aseguró que observa con preocupación el impacto de las políticas nacionales.
“Estamos haciendo un país para pocos, donde los que nacen en lugares humildes no tienen ninguna posibilidad”, afirmó.
“Yo soy hijo de la educación pública”
Para explicar su mirada, Laborde recurrió a su propia historia familiar y recordó que su padre nació en Quequén, creció junto a ocho hermanos y trabajó en el campo, el ferrocarril y posteriormente como obrero vial.
Su madre, en tanto, era modista.
Laborde destacó que, pese a provenir de una familia trabajadora, pudo acceder a la educación pública, completar sus estudios universitarios y desarrollar posteriormente su trayectoria profesional y política.
“Yo soy hijo de la educación pública, de la universidad pública”, remarcó.
Según sostuvo, si su futuro hubiese dependido exclusivamente de las posibilidades económicas de su familia, difícilmente habría podido recibirse de contador público y doctor en Ciencias Económicas.
Para Laborde, esa movilidad social es justamente uno de los aspectos que actualmente están en riesgo.
Un modelo extractivo frente a uno industrial
El exembajador planteó que detrás de las diferencias políticas existen, en realidad, dos modelos diferentes de país.
Por un lado ubicó un esquema basado fundamentalmente en actividades extractivas, como el petróleo, el gas, el litio, la minería y el sector agropecuario. Por el otro, defendió un modelo productivo que incorpore a la industria como herramienta para generar trabajo y distribuir los beneficios del crecimiento.
Laborde reconoció la enorme capacidad argentina en materia de recursos naturales, pero sostuvo que esos sectores por sí solos no alcanzan para garantizar oportunidades a una población de alrededor de 48 millones de habitantes.
“Argentina, por su población, es muy difícil que tenga una economía extractivista. Tiene que desarrollar la industria”, manifestó.
“Voy a colaborar para que en 2027 haya un cambio de gobierno”
Consultado por su futuro político, Laborde descartó estar pensando en una candidatura personal.
Actualmente, explicó, se encuentra dedicado a una consultora de inversiones y comercio exterior, actividad por la que realiza numerosos viajes.
Sin embargo, dejó en claro que pretende involucrarse en la construcción política de cara a las próximas elecciones presidenciales.
“Voy a ayudar en todo lo que pueda para que en 2027 haya un cambio de gobierno”, afirmó.
Laborde consideró que la continuidad del proyecto de Milei podría generar consecuencias profundas para el modelo de país y sostuvo que su objetivo será acompañar a quienes puedan representar una alternativa electoral.
Laborde cree que habrá polarización
Ante la posibilidad de construir una tercera vía entre los principales espacios políticos, el dirigente reconoció que sería un escenario deseable, aunque se mostró escéptico respecto de sus posibilidades concretas.
A su entender, Argentina probablemente vuelva a encaminarse hacia una fuerte polarización.
Para Laborde, la explicación está en que la discusión no se reduce únicamente a nombres o partidos, sino que existen proyectos económicos y sociales profundamente diferentes.
No obstante, reconoció que una alternativa capaz de recuperar aspectos positivos de diferentes sectores podría contribuir a superar una dinámica en la que cada espacio rechaza sistemáticamente las políticas del otro.
Reconoció errores del gobierno de Alberto Fernández
Pese a sus fuertes críticas al gobierno actual, Laborde también realizó una autocrítica sobre las anteriores administraciones vinculadas al peronismo.
“Yo creo que el gobierno de Alberto Fernández fue un mal gobierno”, aseguró.
Entre los errores mencionó la falta de decisión para avanzar sobre determinados problemas, el manejo del caso Vicentín y la intermediación de organizaciones sociales en la administración de planes.
En este último punto incluso reconoció una decisión del actual Gobierno nacional.
“Lo que hizo bien este gobierno es hacer llegar la ayuda directamente y no a través de intermediarios”, afirmó.
Laborde también fue crítico respecto de la corrupción y sostuvo que los espacios políticos no deben minimizarla cuando involucra a dirigentes propios.
“No se puede disimular la corrupción porque viene de nuestro partido”, señaló.
Además, reclamó terminar con prácticas como el amiguismo y la designación de familiares en cargos públicos.
“El primer motivo por el cual ganó Milei fue el mal gobierno de Alberto Fernández”
Laborde vinculó directamente el triunfo electoral de Milei con las falencias de la administración anterior.
“El primer motivo por el cual ganó Milei es porque el gobierno de Alberto Fernández fue malo”, aseguró.
Para el dirigente, cualquier construcción política que pretenda convertirse en una alternativa deberá reconocer esos errores y modificarlos, en lugar de limitarse a cuestionar al actual oficialismo.
También analizó el escenario latinoamericano y consideró que el crecimiento electoral de espacios de derecha y ultraderecha está vinculado principalmente con la insatisfacción de las sociedades respecto de sus gobiernos.
“No es que gana la derecha o la izquierda, sino que gana la oposición”, sintetizó.
La apertura de importaciones y la defensa de la industria
Otro de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con el comercio internacional.
Laborde cuestionó la apertura económica y advirtió sobre el crecimiento de productos importados, especialmente provenientes de China.
Según explicó, Argentina estaría avanzando en una dirección contraria a la de numerosas potencias que protegen sectores estratégicos de sus economías.
También sostuvo que determinados productos extranjeros llegan con precios subsidiados y pueden generar condiciones de competencia muy difíciles para la producción nacional.
Para Laborde, preservar la industria resulta indispensable para sostener el empleo y garantizar un modelo económico capaz de incluir a millones de argentinos.
Kicillof y la carrera presidencial
En el tramo final de la entrevista, Laborde analizó la situación de la provincia de Buenos Aires y expresó un fuerte respaldo al gobernador Axel Kicillof.
Señaló que la Provincia enfrenta dificultades estructurales vinculadas con la distribución de la coparticipación y cuestionó la falta de recursos provenientes del Gobierno nacional.
Además, destacó la preparación académica y política de Kicillof y puso especialmente en valor su honestidad.
“Es un hombre muy preparado”, sostuvo, para luego dejar una definición de cara al futuro electoral: “Yo creo que merece la oportunidad de ser presidente”.
Su vínculo familiar con Quequén
La entrevista también permitió conocer una faceta personal de Laborde vinculada directamente con la región.
El dirigente contó que su padre nació y se crió en Quequén, dentro de una familia de nueve hermanos, antes de comenzar a trabajar en el ferrocarril.
Recordó que todavía conserva familiares de apellido Laborde y Noel en la zona y aseguró que Necochea y Quequén siguen ocupando un lugar especial dentro de sus recuerdos familiares.
“Siempre cuando puedo me voy a escapar por allá”, contó.
De esta manera, una charla atravesada por la actualidad política y económica también permitió reconstruir parte de la historia familiar de uno de los dirigentes que anticipó que, sin buscar un cargo personal, pretende involucrarse activamente para lograr un cambio político en las elecciones de 2027.












