Los hermanos, Franco y Valentín Pacheco se consagraron campeones zonales de bochas en Segunda categoría representando a Villa del Parque. Junto a su papá, Roberto, visitaron los estudios y compartieron las sensaciones de un año que viene siendo excepcional para la familia y para el club.
El presente de las bochas en Necochea tiene a Villa del Parque como uno de sus grandes protagonistas y, dentro de ese equipo, Franco y Valentín Pacheco como dos de las figuras destacadas. En esta oportunidad, lograron quedarse con el Zonal de Segunda categoría de manera invicta, mostrando un gran nivel a lo largo de toda la competencia.
Franco, de 27 años, y Valentín, de 18, disfrutaron nuevamente de una experiencia que combina deporte, familia y pasión por las bochas. Junto a ellos estuvo su papá, Roberto, quien además de acompañarlos cumple un importante rol dentro del equipo.
“Para mí es un gusto presentar a los flamantes campeones. Me he hecho un poco hincha de los chicos porque a la edad de ellos yo también jugaba. Está muy bueno esto de jugar y que esté la familia afuera, el papá, el abuelo”, destacó durante la entrevista el conductor.
Hermanos y compañeros
Jugar junto a un hermano no siempre es sencillo, pero Franco y Valentín encontraron la manera de complementarse dentro de la cancha.
“Antes discutíamos un poco, pero ahora nos llevamos re bien. Él es más tranquilo y yo soy el que me pongo medio loco”, contó uno de los hermanos entre risas.
En el Zonal disputaron todos los encuentros sobre cancha sintética y tuvieron un comienzo contundente frente a Mar del Plata, uno de los rivales más fuertes de la competencia.
Valentín se desempeñó como puntero, mientras que Franco ocupó el lugar de bochador. El rendimiento de ambos fue determinante para quedarse con la victoria.
“Arrimé muy bien por suerte y pudimos ganar”, explicó Valentín, quien además reconoció que disfruta especialmente jugar como puntero.
Un campeonato sin fisuras
El buen nivel mostrado desde el primer partido llevó al equipo a tomar la decisión de mantener a los dos hermanos dentro de la cancha durante toda la competencia, sin necesidad de recurrir al tercer jugador, Oscar Ibarlucea.
“Al verlos jugar en el nivel que jugaron en el primer partido, decidimos que siguieran ellos. Se sintieron muy cómodos”, explicó Roberto.
La actuación fue especialmente valiosa teniendo en cuenta que jugar como local no siempre representa una ventaja. El conocimiento de la cancha puede ayudar, pero también existe la presión de jugar ante el público propio.
“Pudimos hacer valer la localía. La cancha sintética del Parque no es para cualquiera, se le hace difícil a cualquier equipo y hasta a nosotros nos cuesta cuando está tan rápida”, explicó Roberto.
Franco coincidió: “Estaban muy lindas las canchas, bien parejas. Las pudimos agarrar enseguida y se nos dio”.

Un año excepcional
El campeonato zonal de Segunda se suma a una temporada que viene siendo extraordinaria para los Pacheco y para Villa del Parque.
Franco ya consiguió títulos en diferentes categorías y se consagró además campeón individual de Segunda. También formó parte del equipo que obtuvo el título en tríos de Primera, mientras que Roberto llegó a la final individual de Primera.
Los tres, además, compartieron equipo en el campeonato de tríos de clubes campeones.
“Ha sido un año excelente para Villa del Parque. En las bochas se han conseguido varios títulos y el club se ha afianzado en las categorías en las que estamos jugando”, remarcaron.
Preparación física y mental
El crecimiento del nivel competitivo de las bochas también exige una preparación cada vez más completa. Franco contó que entrena prácticamente todos los días y complementa las prácticas con partidos, bicicleta y, en ocasiones, running.
“Estoy entrenando todos los días. Jugamos partidos, ando en bicicleta y a veces salgo a correr”, contó.
Roberto destacó la importancia de llegar bien preparado a las competencias: “La gente por ahí piensa que las bochas son solamente estar parado, pero la mayoría de los campeonatos se juegan los fines de semana y podés tener dos, tres o cuatro partidos. Un partido puede durar dos horas y media o tres horas. Hay que estar bien físicamente y también mentalmente”.
La experiencia de Ibarlucea
Otro de los puntos destacados fue la presencia de Oscar Ibarlucea como tercer jugador y referente. Aunque no tuvo que ingresar durante el Zonal, su experiencia resultó importante desde afuera de la cancha.
“Nos alienta y nos indica por dónde jugar la bocha. Es un jugador muy bueno también afuera de la cancha”, valoraron los hermanos.
Roberto, además, resaltó la actitud de Ibarlucea: “No está desesperado por entrar. Prefiere que jueguen los chicos y, si le toca entrar, entra. Si no le toca, mejor. Eso también cuenta”.
El experimentado jugador atraviesa lo que podría ser su último año competitivo, aunque desde el entorno ya intentan convencerlo para que continúe.
“Por la trayectoria y la experiencia que tiene, le hace muy bien a la bocha de Necochea”, remarcaron.
La familia, siempre presente
El acompañamiento familiar aparece como uno de los grandes secretos detrás del momento que atraviesan los Pacheco. Roberto acompaña a sus hijos en cada competencia y el abuelo Abel también es una presencia permanente.
Incluso, después del campeonato, Abel publicó un mensaje en redes sociales destacando el rendimiento de sus nietos y asegurando que, si tuviera un club, se los llevaría.
El vínculo entre deporte y familia se volvió una parte fundamental de esta historia que tiene a dos hermanos compartiendo cancha, a un padre acompañando y a un abuelo alentando desde la tribuna.
Ahora, a pensar en el Provincial
Con el Zonal de Segunda ya en las vitrinas, el calendario no da demasiado tiempo para festejar. Villa del Parque tendrá nuevos desafíos y los Pacheco ya tienen la mirada puesta en las próximas competencias.
En Primera, el próximo compromiso será ante Miramar, aunque finalmente se disputará el siguiente fin de semana debido a la participación de jugadores de La Costa en el Campeonato Argentino.
Además, se encuentra en evaluación la fecha del próximo Provincial, que tendría como sede a Tandil.
“Esta semana nos van a confirmar qué día tenemos que viajar. Seguramente será un viernes”, adelantaron.
Mientras tanto, Franco y Valentín disfrutan de un presente soñado. Campeones zonales invictos, protagonistas en distintas categorías y con una familia que acompaña cada paso, los hermanos Pacheco siguen escribiendo una historia que tiene a las bochas como punto de encuentro y a Villa del Parque como escenario de grandes conquistas.












