Daniela Teyseyre convirtió su pasión por la bijouterie y la creatividad en un emprendimiento que ya lleva una década en Necochea. Las Pecas creció desde aquellas primeras ventas entre amigos hasta consolidarse con un local en el centro, una propuesta de temporada y presencia online en todo el país.
Lo que comenzó como una actividad casi artesanal mientras estudiaba Sociología en Mar del Plata, terminó convirtiéndose en un proyecto comercial que ya lleva 10 años de trayectoria. Se trata de Las Pecas, el emprendimiento de accesorios creado por la necochense Daniela Teyseyre, que además cumple ocho años con local a la calle.
“Justo ahora en octubre cumple 10 años de emprendimiento y 8 años de local”, contó Daniela durante una entrevista en el programa Esta Mañana.
La historia comenzó mucho antes de tener un comercio. Desde chica, Daniela tenía interés por la moda y acostumbraba a armar sus propios accesorios. Mientras estudiaba en Mar del Plata, comenzó a producir collares y otros artículos para vender entre sus amigos con el objetivo de contar con un ingreso extra.
A partir de allí llegaron las ferias, los primeros comercios que comenzaron a ofrecer sus productos y, progresivamente, la apertura de sus propios locales. “Me di cuenta que me gustaba más que la Sociología”, reconoció.
Apostar por Necochea
Aunque su carrera universitaria la llevó a Mar del Plata, Daniela siempre tuvo claro que quería regresar a Necochea. “Yo sabía que me quería volver a Necochea”, contó, y encontró en el emprendimiento una posibilidad de desarrollar su creatividad y construir su propio camino laboral en la ciudad.
Actualmente, Las Pecas funciona en calle 62, entre 61 y 63, junto al Rex, mientras que durante la temporada de verano también cuenta con un espacio en la Villa Díaz Vélez, en una galería ubicada en calle 4 entre 83 y 85.
Este año comenzará allí su séptima temporada, una apuesta que Daniela mantiene desde hace años.
De la bijouterie a una propuesta más amplia
En sus comienzos, Las Pecas estaba enfocada principalmente en la bijouterie. Con el crecimiento del negocio, la propuesta se fue ampliando.
Daniela continúa armando personalmente buena parte de los accesorios, como collares, pulseras y algunos aros, pero también incorporó productos de otros emprendimientos locales y proveedores mayoristas.
Actualmente trabaja con entre cuatro y seis emprendimientos que tienen presencia en su local y también comenzó a incursionar en la marroquinería con producción propia, trabajando junto a talleres y desarrollando personalmente los diseños.
La propuesta se completa con pañuelos, accesorios para la playa y otros artículos vinculados con la moda y la temporada.
Las redes sociales, una nueva vidriera
Durante la entrevista, Daniela también se refirió a los cambios que experimentó el comercio en los últimos años y al nuevo comportamiento de los consumidores. Para la emprendedora, las redes sociales se transformaron en una herramienta fundamental.
“Hoy es mi principal vidriera, más que el local”, explicó.
Las Pecas también cuenta con una tienda online y realiza envíos a todo el país, aunque Daniela considera que el comercio físico mantiene un rol importante. “Yo no creo eso de que dicen que el comercio y el local físico va a morir”, señaló. Según explicó, los clientes todavía valoran la posibilidad de acercarse, mirar y tocar los productos y vivir una experiencia de compra diferente.
Para la emprendedora, el desafío consiste en combinar ambos mundos: las redes y el comercio tradicional.
El desafío del centro
Daniela también compartió su mirada sobre la situación actual del centro de Necochea y reconoció que observa una actividad comercial más apagada y un consumo que cambió en los últimos años.
En ese contexto, consideró que los comerciantes deben buscar nuevas alternativas para atraer al público. Como ejemplo, destacó una actividad realizada recientemente en su cuadra, donde se cortó la calle y los comerciantes organizaron una propuesta que incluyó espectáculos, premios y opciones gastronómicas.
“Hay que ofrecer experiencias”, sostuvo.
También destacó que en su sector del centro varios comerciantes optan por trabajar en horario corrido, una modalidad que permite ofrecer una alternativa diferente a quienes no pueden acercarse durante los horarios comerciales tradicionales.
En su caso, Las Pecas funciona de lunes a viernes aproximadamente de 9.30 a 20, mientras que los sábados mantiene un horario cortado.
Una identidad propia
Teyseyre considera que una de las características que identifica a Las Pecas es precisamente su identidad. “Creo que mi local tiene mucha identidad”, afirmó durante la entrevista, al explicar que esa impronta también aparece en las bolsas, las publicaciones en redes sociales y la selección de los productos.
El nombre también tiene una historia sencilla. Surgió a partir de una sugerencia de su hermana, quien propuso “Mil Pecas”, aunque ese nombre ya estaba registrado. Finalmente eligieron Las Pecas, una denominación que quedó definitivamente asociada al emprendimiento.
Una historia familiar detrás del emprendimiento
La creatividad y el vínculo con el comercio también tienen una raíz familiar. Daniela recordó durante la entrevista a su abuela, quien tuvo un local en la zona y cuya actividad comercial marcó una época en el barrio.
Aunque no llegó a conocer personalmente aquel comercio, contó que muchas personas todavía recuerdan y mencionan el local de su abuela.
A diez años del comienzo de Las Pecas, Daniela continúa apostando por Necochea, combinando producción propia, emprendimientos locales, venta tradicional, redes sociales y comercio electrónico.
Una historia que comenzó con unos pocos accesorios armados para vender entre amigos y que hoy se convirtió en un emprendimiento consolidado, con presencia durante todo el año y una nueva temporada de verano a punto de comenzar.












