La obra de Leonela Laborde y Milagros Cabrera se presentará este viernes a las 21 en la Usina Popular Cooperativa. El unipersonal, que reúne varios personajes, textos, proyecciones y objetos escénicos, aborda el trabajo doméstico, los mandatos y los roles que históricamente se asignaron a las mujeres.
Después de dos años de recorrido por diferentes escenarios, La Casa llega este viernes a una nueva función en la Usina Popular Cooperativa, donde se presentará a las 21.
La obra nació del trabajo conjunto de Leonela Laborde y Milagros Cabrera, dos amigas y colegas que transformaron experiencias cotidianas en una propuesta teatral que invita a reflexionar sobre los roles asignados a las mujeres y las tareas vinculadas con el cuidado del hogar y la familia.
“Es muy difícil sostener una obra tanto tiempo y más en teatro independiente”, señalaron durante una entrevista en Cerrando la Mañana. Sin embargo, La Casa continúa creciendo y sumando nuevas funciones.

Una casa que va más allá de las paredes
El título de la obra no hace referencia únicamente a un espacio físico. La casa aparece como un símbolo de todas aquellas tareas, responsabilidades y mandatos que históricamente recayeron sobre las mujeres. La propuesta aborda el trabajo doméstico, el cuidado de la familia y esa sensación de tener permanentemente múltiples cuestiones pendientes.
La idea surgió de las propias conversaciones entre las protagonistas. “Siempre nos encontrábamos en eso, en cómo andás, y aparecía que tenía que hacer tal cosa, poner ropa en el lavarropas, dejar preparada la comida, sacar los perros…”, contaron.
A partir de esas experiencias comenzaron a preguntarse por qué muchas de esas tareas aparecen naturalizadas y cómo determinados mandatos se incorporan desde la infancia.
“Hay como un chip interno que dice que la cocina debería estar limpia, que los platos no pueden estar acumulados, que si se te acumula ropa…”, explicaron.
Esas situaciones cotidianas fueron llevadas al escenario para convertirse en una obra que también plantea preguntas sobre el lugar de las mujeres dentro de la familia y las responsabilidades que suelen asumir.
Un unipersonal con varios personajes
Aunque se trata de un unipersonal interpretado por Milagros Cabrera, la puesta reúne diferentes personajes y voces.
Leonela Laborde está a cargo de la dirección y trabajó junto a Cabrera en la construcción del texto. Durante el proceso también recurrieron a escritos de autoras como Alfonsina Storni, Juana Rouco, Alejandra Pizarnik y María Elena Walsh, cuyos textos fueron adaptados e incorporados a la propuesta.
La obra cuenta además con voces de Ramón Cano y Guadalupe Lorda Cabrera, proyecciones y una escenografía especialmente desarrollada para recrear ese universo doméstico.
“La casa nació en el espacio que está atrás de Che Borges porque queríamos que pareciera una casa”, explicaron.
Objetos construidos especialmente para la puesta, miniaturas, fotografías y material audiovisual completan una propuesta visual que no está ubicada en una época determinada. “Es atemporal. Tenemos miniaturas que están orientadas más hacia los años 60 y 70, pero las proyecciones van cambiando. Es un collage”, describieron.
La función tiene una duración aproximada de 50 minutos.

Dos años de recorrido
La Casa fue estrenada hace dos años y desde entonces recorrió diferentes escenarios y localidades.
La obra se presentó en Mar del Plata, Balcarce y Necochea, además de participar en un festival regional y en el Encuentro Juvenil de Teatro.
También tuvo funciones en Salta La Térmica y el Teatro Municipal Luis Sandrini, entre otros espacios.
Las protagonistas destacaron que sostener una obra durante dos años implica un esfuerzo permanente, especialmente dentro del teatro independiente.
“Cada día que presentás una obra es una responsabilidad nueva, un momento nuevo. No es una foto ni es cine, es teatro”, explicaron. Por eso, aun con el paso del tiempo, continúan ensayando y realizando modificaciones en cada presentación.
“Cada sala, cada espacio es una apuesta diferente”, señalaron, y explicaron que también buscan incorporar pequeños cambios para sorprender a quienes vuelven a verla, sin perder la esencia de la propuesta.
El desafío del teatro independiente
El aspecto económico aparece como una de las principales dificultades para quienes sostienen proyectos teatrales independientes. Las protagonistas reconocieron que montar y mantener una obra requiere tiempo, organización y recursos, mientras que los ingresos no siempre permiten compensar ese esfuerzo.
En su caso, ambas tienen además sus actividades profesionales y cuentan con el acompañamiento de sus familias. “Cuando una idea es más fuerte o las ganas de decir son más fuertes, se supera el tiempo. Te terminás haciendo un hueco”, reflexionaron.
También destacaron que el hecho de ser amigas facilita la continuidad del proyecto y permite organizar los ensayos con mayor flexibilidad.
Una invitación a acompañar al teatro local
La presentación de este viernes será una nueva oportunidad para reencontrarse con el público y, al mismo tiempo, seguir apostando por el teatro independiente de Necochea.
La función será a las 21, en la Usina Popular Cooperativa, y las entradas pueden adquirirse previamente o en el lugar, recomendándose llegar con anticipación para el comienzo puntual.
Además, las artistas realizan un sorteo de cuatro entradas a través de sus redes sociales.
Las protagonistas aprovecharon la entrevista para invitar a la comunidad a acompañar las producciones locales y acercarse a las distintas salas y propuestas teatrales que existen en la ciudad.
“Invitamos a los y las espectadores a ver teatro local. Hay un montón de salas, hay un montón de eventos”, remarcaron.
Con dos años de recorrido, La Casa continúa encontrando nuevos escenarios y espectadores, sosteniendo desde el teatro una pregunta sobre aquello que muchas veces aparece naturalizado: quiénes cuidan, quiénes trabajan dentro de una casa y qué mandatos se esconden detrás de las tareas cotidianas.











