La nadadora necochense cerró un Nacional Juvenil con siete medallas de oro y dos de plata, además de cuatro récords de campeonato y una marca técnica. A pesar de haber competido enferma y con distintos inconvenientes durante el torneo, Guadalupe volvió a demostrar su enorme presente y ya se prepara para buscar las marcas que le permitan llegar al Mundial de Mayores de China.
Guadalupe Angiolini volvió a tener una destacada actuación en un Campeonato Nacional Juvenil y cerró su participación con un impresionante balance de nueve medallas: siete de oro y dos de plata.
La nadadora necochense dialogó con Zoom El Deportivo y contó sus sensaciones luego de una competencia que tuvo un condimento especial: llegó al torneo con molestias físicas y se enfermó durante el desarrollo del certamen.
“Estoy súper contenta con los resultados, de haber ganado nueve medallas, siete de oro y dos de plata”, señaló Guadalupe, quien destacó además el trabajo realizado junto a todo el equipo.
Más allá de los resultados individuales, la deportista explicó que uno de sus principales objetivos en los Nacionales es sumar la mayor cantidad de puntos posibles para el equipo, buscando ganar pruebas, conseguir récords y aportar en las postas.

Compitió enferma y hasta tuvo que nadar a ciegas
El Nacional no fue sencillo para Angiolini. Durante la semana previa venía acumulando dolores físicos, principalmente en el hombro, y comenzó una nueva rutina de entrenamiento. Sin embargo, el día de su primera prueba se despertó con dolor de garganta y un fuerte malestar general. Con el correr de los días su estado físico empeoró, pero decidió continuar compitiendo para aportar al equipo.
Uno de los momentos más difíciles se produjo durante los 100 metros libres, cuando después de la prueba tuvo que recibir asistencia debido al estado físico en el que se encontraba. A eso se sumó otro episodio insólito: durante los 100 metros mariposa se le llenaron de agua las antiparras y tuvo que completar la prueba prácticamente nadando a ciegas.
Como si fuera poco, durante el torneo también se le rompieron la malla de competencia, las antiparras y la gorra.
Récords y una marca técnica
A pesar de todas las dificultades, Guadalupe consiguió cuatro récords de campeonato y una marca técnica, en pruebas como los 50 y 100 metros mariposa y los 100 metros libres. La propia nadadora reconoció que algunos de sus tiempos podrían haber sido todavía mejores, pero valoró especialmente haber logrado esos registros en un Nacional y bajo las condiciones en las que tuvo que competir.
En los relevos femeninos también tuvo una actuación destacada, consiguiendo el oro en las dos postas de mujeres, mientras que en la posta mixta el equipo obtuvo la medalla de plata.
Ahora, el desafío es el Mundial de China
Sin mucho tiempo para descansar, Guadalupe ya tiene un nuevo objetivo. La próxima semana competirá en el Parque Roca, en un clasificatorio para el Mundial de Mayores de China en pileta corta.
La necochense ya cuenta con tres marcas B y buscará conseguir las marcas A que le permitan meterse en la consideración definitiva para integrar el seleccionado argentino.
“Sé que estoy hasta mejor que en ese momento”, explicó al recordar las marcas B que había conseguido meses atrás. De todos modos, aclaró que además de alcanzar las marcas requeridas, habrá que esperar la definición de los cupos disponibles para la competencia internacional.
El desafío tiene un significado especial porque se trata de un Mundial de Mayores, una categoría en la que Guadalupe, con apenas 18 años, comienza a dar sus primeros pasos.
El gran sueño: los Juegos Olímpicos
Pero el horizonte de Angiolini va todavía más allá. Los resultados obtenidos durante este año comenzaron a hacerle ver cada vez más cerca el sueño olímpico. La nadadora contó que trabaja junto a sus entrenadores y una psicóloga deportiva en el aspecto mental, especialmente en la confianza en sus propias posibilidades.
“Estoy viendo cada vez más la posibilidad de un Juego Olímpico”, afirmó, señalando que su objetivo es acercarse en diciembre a la marca olímpica o, al menos, a la marca B.
Guadalupe reconoció que uno de los grandes desafíos fue empezar a creer que realmente puede alcanzar ese objetivo. En ese proceso, la visualización y el trabajo psicológico se convirtieron en herramientas importantes para fortalecer su confianza. Con sus objetivos claros y acompañada por sus entrenadores, Guadalupe también mencionó a su compañero Máximo Aguilar como otro de los jóvenes nadadores que aparecen con posibilidades de proyectarse hacia el alto rendimiento.
Mientras tanto, la necochense ya piensa en su próximo desafío: buscar las marcas A que puedan abrirle las puertas del Mundial de China y continuar acercándose, paso a paso, al sueño olímpico.
“Siempre los voy a aceptar, siempre me hago un huequito para estar”, expresó Guadalupe al despedirse de Zoom Deportivo, antes de agradecer especialmente a sus sponsors y enviar un saludo a toda la comunidad de Necochea












