La firma que ya había adquirido otras parcelas del Complejo Casino se quedó también con el histórico teatro tras la subasta realizada este viernes en la Municipalidad. Oscar Merlo, representante de la empresa, reconoció el enorme desafío estructural que presenta el edificio y aseguró que el objetivo será desarrollar un proyecto sostenible y con actividad durante todo el año.
Desde el móvil y charlando con Fede Cañadas en “Esta Mañana”, por NEC Radio 98.3 del Multimedio NQ, se siguió en vivo la subasta del histórico Teatro Auditorium del Complejo Casino, que finalmente quedó adjudicado a A Toda Vela Mar S.A., la misma empresa que meses atrás adquirió otras parcelas del predio.
La firma había sido la única que completó formalmente el proceso de inscripción para participar de la subasta, cuya base había sido fijada en $383.819.190.
Oscar Merlo, representante de la empresa, expresó su satisfacción luego de concretarse el remate y habló del desafío que implica intervenir un espacio que permanece fuertemente ligado a la memoria de los necochenses.
“Renovamos el compromiso”
Merlo recordó que ya había atravesado una situación similar cuando la firma adquirió el resto del complejo.
“Cada vez que pasa esto es un poco revivir aquello y renovar el compromiso que tomamos ese día, con un desafío enorme para todo nuestro equipo”, expresó.
El empresario reconoció especialmente la carga simbólica que tiene el Auditorium.
“Es significativo para toda la población y para toda la gente que ha pasado por ese complejo, por ese auditorio, que tantos buenos recuerdos me van transmitiendo”, señaló.
Según explicó, esos testimonios generan todavía “un grado más de responsabilidad” al momento de proyectar el futuro del lugar.
Un edificio profundamente afectado por el incendio
Merlo fue prudente respecto de los tiempos y el tipo de intervención necesaria.
El Auditorium sufrió un grave incendio en agosto de 2020 y, según explicó, prácticamente todo su interior deberá ser revisado.
“Es una situación complicada. Con el incendio que tuvo en 2020, muchas cosas de lo que estaba dentro lógicamente ya no quedaron”, explicó.
La principal preocupación inicial está puesta en el estado estructural del inmueble y los riesgos que puedan existir antes de avanzar con cualquier proyecto.
“Estamos en evaluaciones con nuestro equipo técnico”, indicó.
La propia documentación de la subasta describía deterioros estructurales, daños en instalaciones y terminaciones y establecía que el adjudicatario debía asumir las condiciones actuales del edificio.
Ingeniería y planificación antes de las obras visibles
Merlo aclaró que la empresa ya trabaja sobre el Complejo Casino, aunque buena parte de esas tareas todavía no puede observarse desde afuera.
“Estamos trabajando con la parte del complejo. Por ahí todavía no se ve porque es trabajo de ingeniería, de proyección, de proyectos y también de cosas que estamos evaluando de la oferta que vamos a presentar al público”, detalló.
El objetivo, aseguró, es evitar una solución provisoria y diseñar una propuesta capaz de sostenerse durante muchos años.
“Todo lleva tiempo. Queremos empezar a trabajar con algo sustentable en el tiempo y que dure muchísimos años”, manifestó.
“Poner a Necochea otra vez en el mapa”
El empresario planteó que el proyecto no estará pensado exclusivamente para el movimiento turístico del verano.
“La idea es poner a Necochea otra vez en el mapa con algo tan referente como ese complejo y con actividad no solamente de verano, sino también de todo el año”, afirmó.
Consultado sobre si el Auditorium podría volver a recibir espectáculos, congresos o reuniones, evitó anticipar definiciones.
“Todavía no lo sabemos, es muy a priori. Todo lo que se pueda hacer, todo lo que sirva para sumar para Necochea”, respondió.
La misma firma que adquirió el resto del complejo
A Toda Vela Mar S.A. ya había resultado adjudicataria en junio de las parcelas A, B1, B2, B2.1 y B2.2 del Complejo Casino por $4.878 millones. El Auditorium, identificado como Parcela C, había quedado sujeto a un procedimiento independiente.
La parcela del teatro posee aproximadamente 2.910 metros cuadrados y mantiene por normativa su destino urbanístico como teatro, condición que no fue modificada con la venta.
Un nuevo capítulo para un lugar histórico
El remate cerró una nueva etapa administrativa, pero abre ahora la más compleja: recuperar físicamente un edificio fuertemente deteriorado y convertirlo nuevamente en un espacio útil para la ciudad.
Merlo reconoció que no vivió personalmente la etapa de esplendor del complejo, pero aseguró que conoce lo que representa para generaciones de necochenses.
“Ojalá le pueda dar parte del esplendor que tuvo en su momento”, expresó.
Con la adjudicación consumada, el futuro del Auditorium comienza ahora a depender de los estudios técnicos, el proyecto que presente la firma y las inversiones necesarias para volver a poner en funcionamiento uno de los espacios más emblemáticos de Necochea.











