Gastón Urrutia confirmó que el paro de colectivos continúa por tiempo indeterminado en Necochea y Quequén. El dirigente de UTA explicó que el incumplimiento de un pago de $60.000 terminó de profundizar el malestar de los trabajadores, que ahora exigen la cancelación de la totalidad de las deudas salariales antes de retomar el servicio.
Charlando con Fede Cañadas en “Esta Mañana”, por NEC Radio 98.3 del Multimedio NQ, Gastón Urrutia, representante de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), confirmó que continúa el paro por tiempo indeterminado que mantiene sin servicio de colectivos a Necochea y Quequén y aseguró que los trabajadores ya no están dispuestos a aceptar únicamente pagos parciales.
El conflicto se profundizó después de un nuevo incumplimiento de la empresa, esta vez relacionado con una suma de aproximadamente $60.000 por trabajador que debía abonarse y que, según explicó Urrutia, terminó generando un malestar mucho mayor al que representaba el monto en sí.
“Sobre todas las penurias que vienen viviendo los trabajadores, esto se sintió hasta como una tomada de pelo”, expresó.
El reclamo ya no es solamente por $60.000
Urrutia dejó en claro que el nuevo paro no puede interpretarse únicamente a partir de esa suma.
Según explicó, los choferes vienen acumulando desde hace meses atrasos salariales, problemas con la obra social y dificultades derivadas del estado de las unidades.
“Ya no estamos hablando de los 60.000 pesos. A los choferes se les debe mucha plata para lo que es un trabajador, más todos los problemas de obra social y de andar en coches con problemas mecánicos”, señaló.
La situación llegó a un punto de quiebre durante el lunes.
Los delegados convocaron a una asamblea en la que, según Urrutia, estuvo presente alrededor del 90% de la planta y la totalidad de quienes participaron votaron a favor de no continuar trabajando hasta que exista una solución.
“Queremos que nos paguen todo”
El dirigente sindical sostuvo que el último incumplimiento modificó la postura de los trabajadores.
Hasta entonces se venían aceptando distintos cronogramas y pagos parciales, pero la falta de cumplimiento de una suma relativamente pequeña terminó endureciendo el reclamo.
“Los compañeros lo que dicen es: ‘Con esta tomada de pelo ahora queremos que nos paguen todo lo que se debe y listo’”, afirmó.
Información difundida este martes coincide en que continúan pendientes parte del salario de septiembre, el 50% del aguinaldo y pagos derivados de acuerdos paritarios.
El paro continúa por tiempo indeterminado
Consultado sobre la posibilidad de que el servicio se normalizara durante la mañana, Urrutia aseguró que la decisión de los trabajadores seguía firme.
“Hasta ahora la decisión de los compañeros, y el respaldo nuestro, es ese”, expresó.
La medida comenzó durante el lunes 26 de octubre y terminó transformándose en un paro por tiempo indeterminado después de una asamblea de los trabajadores. Hasta este martes no había sido informada una hora concreta para la reanudación de los recorridos.
Sin una nueva propuesta de la empresa
Urrutia señaló que, hasta el cierre de las conversaciones del lunes, la empresa no había presentado una alternativa que permitiera destrabar el conflicto.
“La empresa tiene que tener algún plan B, alguna propuesta. Hasta ayer no propusieron nada”, sostuvo.
Según explicó, la única posibilidad planteada había sido completar aquellos $60.000 que quedaron pendientes.
Sin embargo, los trabajadores rechazaron retomar el servicio únicamente con ese depósito ante el volumen total de las obligaciones incumplidas.
Urrutia cuestionó que tampoco depositaran ese dinero
El representante de UTA cuestionó además que, luego del inicio de la medida de fuerza, tampoco se concretara ese pago parcial.
“Ni siquiera tuvieron la amabilidad de depositarlo. Sabiendo que deben mucha más plata, no les hubiese costado nada mostrar un gesto de verdadera voluntad y depositarlo”, manifestó.
Urrutia calificó esa conducta como una “microextorsión”, al considerar que se utiliza el dinero pendiente como una forma de condicionar la protesta.
Por su parte, la empresa sostuvo públicamente que existía un cronograma de pagos y que los recursos disponibles también deben destinarse a combustible, repuestos y otros gastos necesarios para sostener el sistema.
“Trato de acompañarlos porque sé que la están pasando mal”
Urrutia contó que durante el lunes viajó personalmente a Necochea para acompañar a los trabajadores durante la asamblea y las negociaciones.
Permaneció en la ciudad hasta aproximadamente las 20, regresó a Mar del Plata y este martes por la mañana nuevamente estaba viajando hacia Necochea para intentar acercar posiciones.
“Trato de acompañarlos en todo porque no es solamente la gestión que uno puede hacer. Realmente entiendo y sé que la están pasando mal”, señaló.
Meses de conflicto salarial
La situación no comenzó esta semana.
Durante los últimos meses, los trabajadores del transporte urbano ya protagonizaron diferentes medidas por atrasos en el pago de salarios y aguinaldos.
En julio, por ejemplo, el conflicto también había provocado interrupciones del servicio ante deudas salariales y propuestas de pago en cuotas.
El desgaste acumulado aparece ahora como uno de los factores determinantes en la decisión de sostener una medida por tiempo indeterminado.
Usuarios nuevamente sin colectivos
Mientras continúan las conversaciones, miles de vecinos de Necochea y Quequén permanecen sin transporte público.
La paralización afecta especialmente a quienes dependen del colectivo para llegar a sus trabajos, establecimientos educativos, hospitales y otros puntos de la ciudad.
Urrutia reconoció el impacto que genera la medida, pero aseguró que el objetivo es alcanzar una solución que contemple tanto a los trabajadores como a los usuarios.
“Esperemos que así sea, por el bien de los trabajadores y de los usuarios”, concluyó.
Por el momento, el paro continúa y la reanudación del servicio queda condicionada a que la empresa presente una propuesta económica que permita avanzar en la cancelación de las deudas.












