Sí nos quedamos solamente en las 5 cuadras de asfaltados, de las dos manos de la Avenida 58 no estamos viendo más allá de nuestras narices, o de la 91. El avance hasta ésta última arteria significa plantear ejes de desarrollo urbanísticos, sin olvidar de la deuda histórica que tiene el Estado local con otros barrios que viene siendo postergados en servicios básicos.

La gestión del Intendente Arturo Rojas se planteó dos objetivos a la hora de hablar de obra pública: Llegar hasta donde no se había llegado, barrios que carecen de agua potable, cloacas, o bien gestionar para ver de qué manera se pueda extender la red de gas natural. El segundo pasa por ir acompañando y marcando un plan director de crecimiento de la ciudad. Muchas familias comenzaron a emigrar hacia el sur de la ciudad, algunos por buscar terrenos accesibles y otros con una visión más de descanso o turística.

En estos momentos comenzó la obra de cordón cuneta, donde anteriormente se habían realizados los trabajos de desagües y pluviales. Posteriormente, y en palabras del Secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Adrián Furno, se comenzará con la pavimentación de una de las Avenidas más transitadas en el último tiempo, pues hoy muchas personas que viven en la zona parque, villa Zabala y demás, tienen una red de conexión mucho más rápida para llegar al centro, por temas de su trabajo o bien dejar a los chicos en el colegio.

Pensando además en la seguridad de las personas, desde el Observatorio vial municipal se sugirió que en las intersecciones de Avda 58 y 81, y Avda. 58 y 91 lleven semáforos, a fin de aminorar el riesgo de accidentes de tránsito, lo que es sin duda una clara política de Estado, ya que se trata de un organismo creada en la gestión del Dr. Facundo López.











