Javier Cerfoglio, de 39 años, detenido en la cárcel de Batán acusado por el femicidio de su pareja Magalí Vera, denunció en las últimas horas que su vida corre peligro y que ha recibido amenazas por parte de allegados a la víctima. A través de una carta enviada desde el penal, el imputado responsabilizó directamente a la familia de Vera por presuntos intentos de matarlo dentro de la unidad penitenciaria.
Cerfoglio está acusado de haber golpeado brutalmente a Magalí y arrojado el vehículo en el que ambos se encontraban al Río Quequén, donde ella murió ahogada. Todo el hecho fue registrado por cámaras de seguridad y las pruebas fueron determinantes para que la fiscalía agravara la imputación en su contra.

Inicialmente investigado por homicidio simple, Cerfoglio enfrenta ahora cargos por femicidio, lo que podría derivar en una condena a prisión perpetua. La fiscalía sostuvo que hubo violencia previa y una clara intención de causar la muerte, elementos clave para el cambio de carátula.
En su carta, el acusado aseguró que teme por su integridad física y solicitó medidas de resguardo dentro del penal. Sin embargo, desde el entorno de la víctima no hubo declaraciones públicas sobre estas acusaciones.
Mientras tanto, el proceso judicial avanza y se espera que en las próximas semanas se formalicen nuevas pruebas que refuercen la acusación. El caso ha generado una fuerte conmoción en la comunidad, que sigue reclamando justicia por Magalí Vera.












