El fuerte temporal que afectó a la región dejó un panorama crítico en gran parte de la zona rural, con campos anegados, caminos destruidos y fuertes dudas sobre la próxima campaña agrícola.
En diálogo con el programa Esta Mañana de NecRadio 98.3, el ingeniero agrónomo José Ignacio Fernández aseguró que la situación es “muy compleja” y advirtió que en algunos sectores ya se registraron entre 200 y 250 milímetros de lluvia en apenas unos días.
“En tres meses llovió prácticamente lo de todo un año”, explicó.
Según detalló, las zonas más afectadas se concentran entre Necochea, La Dulce, Energía y parte de San Cayetano, especialmente sobre sectores productivos de alto rendimiento agrícola.
“El problema es que los suelos ya están totalmente saturados”, sostuvo.
Fernández indicó que, aunque el agua comenzó a bajar lentamente en algunos campos, las condiciones actuales generan gran incertidumbre de cara a la siembra fina, principalmente trigo y cebada.
“Estamos entrando al invierno y ahora el suelo ya no seca igual”, señaló.
Además, explicó que todavía quedan muchos lotes sin cosechar, especialmente de soja de segunda y maíz, lo que podría provocar pérdidas importantes tanto en rendimiento como en calidad de grano.
“En algunos lugares la cosechadora directamente no va a poder entrar”, afirmó.
El ingeniero agrónomo también advirtió sobre el estado crítico de los caminos rurales, algo que impactará directamente en la logística agrícola durante los próximos meses.
“Hoy el principal problema son los caminos”, aseguró.
Según explicó, la dificultad para circular complicará el ingreso de semillas, fertilizantes y maquinaria para la próxima campaña.
En paralelo, señaló que también existen riesgos sobre silobolsas ubicados en sectores bajos o con acumulación de agua.
“Cada campo es un mundo y depende mucho dónde quedó ubicado el silo”, indicó.
Otro de los puntos mencionados fue el impacto sobre pasturas y establecimientos ganaderos, especialmente en zonas donde el agua permaneció durante varios días.
Además, remarcó que las lluvias extremas podrían generar problemas futuros de compactación de suelos y aparición de malezas resistentes.
“Después de esta humedad van a aparecer muchísimas malezas”, advirtió.
Fernández también se refirió al complejo contexto económico que atraviesa el sector agropecuario y explicó que la inundación llegó en un momento particularmente delicado para los productores.
“Ya veníamos con márgenes muy ajustados y aumento en fertilizantes”, señaló.
En ese sentido, reconoció que muchos productores analizan reducir superficie sembrada o replantear inversiones para la próxima campaña.
“Ahora se juntaron dos problemas enormes: el agua y los costos”, concluyó.












