En un diálogo muy didáctico, Leticia Dufourcq, licenciada en kinesiología y profesora de educación física con más de 20 años de experiencia, aborda la importancia de reconocer a la mujer como deportista en toda su dimensión y de cuidar su cuerpo con una preparación y rehabilitación especializada. Desde su doble rol profesional, Leticia pone en relieve las dificultades y los prejuicios que atraviesan las mujeres deportistas, así como la necesidad de una mirada profesional que vaya más allá de lo convencional, al dialogar con Johanna Radusky y Estefanía Besoin, desde los estudios de NEC Radio, 98.3 del multimedios NQ, durante el programa “Muchachas”.
“Cuando de repente cae una mujer que practica deporte, siempre se interpreta que hace un deporte más social o recreativo, pero la mujer que hace deporte también quiere competir, quiere ganar y quiere ser reconocida como deportista,” subraya Leticia, enfatizando la importancia de validar esa identidad deportiva para todas las mujeres, sin importar el nivel o la modalidad.
La charla también pone el foco en la prevención de lesiones, un tema clave en la continuidad y salud deportiva. Leticia explica que “no es lo mismo un trabajo de prevención para una corredora que para una jugadora de vóley o de fútbol” y que “el entrenamiento debe ajustarse al deporte y a las posiciones específicas dentro de éste”. En este sentido, destaca la necesidad de un trabajo de fuerza dirigido especialmente a las mujeres, por sus beneficios no solo en el rendimiento sino también en la salud ósea.

Un concepto central en la exposición es el de la kinefilaxia: “Buscar al kinesiólogo para hacer un trabajo de prevención antes de sentir una molestia o sobrecarga”. Según Leticia, “es fundamental entender que el cuerpo necesita preparación para minimizar el riesgo de lesiones y para prolongar la vida deportiva”.
El tema de la rehabilitación también despierta reflexión: “Muchas veces las lesiones no se recuperan bien porque se trata solo la inflamación o el dolor, pero no se recupera la función neuromuscular”, un error que puede derivar en recaídas recurrentes. Sobre esto, Leticia detalla que “hay que rehabilitar la función propioceptiva, enseñarle al cerebro a cómo reaccionar para evitar que el tobillo o la rodilla se doble del mismo modo”.
Además, la licenciada reconoce las dificultades que enfrentan muchas deportistas por la falta de acceso económico a tratamientos adecuados: “Hay muchas chicas que no tienen obra social ni prepaga, y la rehabilitación termina siendo un lujo”. Este punto abre la puerta a la reflexión sobre la desigualdad en el deporte femenino y los desafíos para garantizar atención profesional.












