Un operativo conjunto en Santa Cruz dejó al descubierto una situación alarmante: un camión que transportaba unas 20 toneladas de pescado sin cumplir con los controles sanitarios obligatorios fue interceptado cuando se dirigía hacia Mar del Plata.
El procedimiento se realizó en Caleta Olivia, donde autoridades provinciales y el área de bromatología detectaron que la carga no había pasado por las plantas procesadoras exigidas por la ley, lo que impide garantizar la trazabilidad del producto.
Desde el organismo de control advirtieron que el traslado implicaba más de 24 horas de viaje, sin certezas sobre las condiciones de conservación, lo que representa un riesgo para la salud pública.
El cargamento, compuesto por alrededor de 650 cajones, fue secuestrado y será destinado a fines sociales, tras ser procesado bajo condiciones adecuadas.
El caso volvió a encender las alertas sobre la circulación de pescado fuera del circuito legal, una práctica que, según indicaron, no sería aislada.












