En su última columna del año en “Esta Mañana” (NecRadio 98.3), la licenciada en Nutrición Luciana González Ramella realizó un repaso por los trece encuentros que mantuvo con los oyentes desde junio, en los que abordó distintos aspectos del bienestar, la salud y la alimentación consciente.

Con su estilo cercano y reflexivo, González Ramella habló sobre la menopausia y la perimenopausia, temas que considera fundamentales para comprender los cambios del cuerpo femenino y aprender a vivirlos con equilibrio y plenitud.
“La menopausia no tiene por qué ser algo negativo. Todos los ciclos biológicos del ser son hermosos si sabemos cómo atravesarlos”, sostuvo.
La nutricionista explicó que los cambios hormonales —en especial la disminución de estrógenos y serotonina— pueden afectar tanto el cuerpo como las emociones, pero aclaró que una vida activa y hábitos saludables previos hacen la transición mucho más llevadera.
“Cuando la mujer realiza actividad física durante toda su adultez, atraviesa la menopausia con menos malestares, con huesos más fuertes y mejor composición corporal. Lo mismo ocurre con la alimentación: si llegamos a esta etapa con hábitos saludables, el impacto es mucho menor.”
Recalcó que los pilares básicos de la salud —descanso, movimiento y alimentación real— deben ser prioridad por encima de cualquier suplemento:
“A veces nos concentramos en la suplementación, cuando en realidad eso es la frutilla del postre. Primero hay que construir el cimiento: dormir bien, moverse, comer de verdad.”
Durante la conversación, González Ramella también reflexionó sobre el ritmo de vida actual y la necesidad de reconectarse con el presente:
“Vivimos apurados, sin tiempo para frenar y preguntarnos hacia dónde queremos ir. El cuerpo siempre habla, pero no lo escuchamos. Esa sensación de prisa constante es la enfermedad más grave de nuestra sociedad.”
La profesional destacó que los cambios de hábitos no deben vivirse como un castigo, sino como una forma de reconexión con uno mismo:
“Un plan de alimentación encarado desde la deuda o la restricción no sirve. Hay que disfrutar el proceso, no pensar solo en el resultado. Comer mejor, moverse más y descansar bien son actos de amor propio.”
Además de su mirada profesional, Luciana compartió parte de su historia personal: su infancia, su vocación y su relación con la nutrición.
“No laburo de nutrir, soy nutricionista. Vivo como una nutricionista porque creo en lo que enseño. Mi profesión es una forma de apapachar, de acompañar a las personas a sanar y disfrutar de su cuerpo.”
Recordó que su elección profesional fue un proceso natural:
“Me di cuenta de que no quería ser una nutricionista de dietas. Sentía que estaba para algo más, que mi trabajo tenía que tener un propósito. Por eso me dedico a una nutrición integral, que también atiende lo emocional y lo social.”
En el cierre del ciclo, González Ramella anunció que durante el verano continuará con contenidos prácticos en formato de reels y que planea regresar en 2026 con nuevas columnas.
“La idea es seguir acompañando a la audiencia con consejos simples, reales y aplicables, para que el bienestar no sea una meta lejana, sino un modo de vivir.”












