Un grave episodio de violencia conmociona a Mar del Plata luego de que dos madres denunciaran presuntos abusos en la Escuela Primaria N° 21 del barrio Jorge Newbery. Las mujeres acusaron a un alumno de 10 años de haber manoseado a sus hijas de seis, lo que desató una violenta reacción de parte de familiares y vecinos que terminó con destrozos en el establecimiento y el incendio de la vivienda del menor denunciado.

El martes por la tarde, un grupo de alrededor de 30 padres se concentró frente al colegio —ubicado sobre avenida Colón y calle 212, frente a la comisaría decimosegunda— para exigir respuestas a las autoridades escolares. La situación rápidamente se desbordó: hubo rotura de vidrios, rejas y puertas, agresiones físicas a docentes y disturbios que se extendieron incluso hasta la vecina Escuela Secundaria N° 54, donde se generó un clima de pánico e inseguridad.
“Rompieron rejas, vidrios y puertas. Siguieron con disturbios metiéndose en la Secundaria 54 y generando a esa comunidad un estado de inseguridad”, relató una docente en un chat entre colegas. Otra maestra agregó: “Yo trabajo en la 21. Estoy de artículo, pero me mandan audios llorando, dicen que las golpearon y que tuvieron que encerrarse en las aulas”.
Las docentes narraron cómo, ante la violencia, tuvieron que escapar por una puerta lateral sin sus guardapolvos para evitar ser reconocidas. “Salimos por otra puerta, por la de Secundaria, sin guardapolvo. Como si fuéramos delincuentes”, lamentó una de ellas.
Minutos más tarde, parte del grupo se dirigió hasta la vivienda del niño acusado, donde la casa fue vandalizada e incendiada. Prefectura y Policía debieron intervenir para contener la situación y evitar un linchamiento.
La causa está a cargo de la fiscal Mariana Baqueiro, del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil. Si bien las denuncias se investigan, el niño no es punible por su edad. “No podemos entender qué responsabilidad penal se le puede atribuir a un menor de esa edad. Es una situación que requiere un abordaje distinto, no punitivo”, indicó una fuente judicial.
Desde los gremios docentes expresaron su solidaridad con la comunidad educativa y repudiaron la violencia sufrida por los trabajadores. “A partir de un caso aberrante que expone la violencia y el descuido en las crianzas, los docentes se solidarizan con sus compañeras, que vivieron una jornada de terror”, señalaron desde Suteba.
El hecho volvió a poner en evidencia la crisis que atraviesa el sistema educativo y la falta de herramientas de contención ante situaciones de extrema vulnerabilidad. Por ello, los gremios Suteba, ATE, FEB, Udocba y el Sindicato de Trabajadores Municipales convocaron a un paro distrital para este miércoles 12 de noviembre bajo el lema “Las escuelas son territorio de paz”, en reclamo de seguridad, acompañamiento y respeto para la comunidad escolar.












