Un violento accidente ocurrido el sábado por la tarde en Avenida 2 dejó cuatro vehículos dañados y una familia reclamando respuestas. Yesica Cardoso, madre de uno de los damnificados, relató en Esta Mañana el momento del impacto y la situación que atraviesan.
El siniestro ocurrió frente al comercio de su hijo, en 2 y 91. “Escuchó la explosión, salió y encontró su auto destrozado. Estaba en crisis nerviosa. No era solo su auto: eran cuatro autos chocados”, contó la mujer.
Según los testigos, el conductor responsable circulaba a una velocidad extremadamente alta. “Iba a fondo, todos lo vieron. Para dejar ese desastre tenés que venir a altísima velocidad”, afirmó. Se trata de un hombre de aproximadamente 50 años, identificado por la familia como Máximo Ezequiel Miranda, quien además arrojó resultado positivo en el control de alcoholemia.
Para Cardoso, el escenario pudo haber sido trágico: “Era un día de 30 grados, la playa estaba llena. Había chicos, familias caminando. Si había alguien cruzando en ese momento, hablábamos de muertos”.
Tras ser asistido, el conductor fue dado de alta y se retiró del hospital. “No entiendo por qué lo dejaron ir. Los seguros no cubren cuando hay alcohol. No se puede hacer más que un juicio civil. El sistema está mal”, cuestionó la mujer.
Su hijo, de 21 años, había adquirido su auto hacía apenas un año. “Es su única movilidad. Empieza a trabajar en un bar del camping y ahora no tiene cómo moverse. Está devastado”, lamentó.
Cardoso también señaló que el resto de los propietarios vive una situación similar. Una camioneta Toyota sufrió daños totales; otro joven de Tandil debió esperar desde el sábado a la tarde hasta el domingo a la mañana para que una grúa la retirara. “Nadie se acercó a preguntarles si necesitaban algo. Ni un vaso de agua. Una vergüenza”, expresó.
Sobre la dinámica del tránsito en la zona, fue contundente: “La Avenida 2 es un desastre. Estoy todo el día en el negocio y escucho cómo aceleran. Control hay, los veo todos los días, pero a la gente no le importa nada. Aceleran igual”.
La mujer insistió en que el caso debe dejar una enseñanza: “Pudo ser una tragedia. Cuatro autos quedaron destruidos, pero podría haber sido un caos. Lo mínimo es que tomemos conciencia y respetemos la velocidad”.












