El equipo de básquet de Huracán de Necochea atraviesa una campaña inesperada e histórica: en su primer año en la Liga Marplatense, sin jugar un solo partido como local y siempre obligado a competir en terreno ajeno, el Globo se metió en semifinales después de eliminar nada menos que al campeón defensor, Kimberley.

Los jugadores Agustín Apreda y Brian Milobara, junto al dirigente Francisco Raffaghelli, visitaron Zoom Deportivo para repasar la hazaña, analizar lo que viene y anunciar el ambicioso proyecto del club: instalar un piso flotante en el Gigante.
Apreda reconoció que el presente superó todas las expectativas: “Nosotros no lo esperábamos. Sabíamos que había diferencia con los de arriba, clasificamos sextos y además jugábamos todo de visitante. Pero al final nos adaptamos y sacamos los partidos adelante.”
El último triunfo fue dramático: Huracán ganó por un punto en Mar del Plata y dejó afuera a Kimberley. Milobara recordó un cierre tenso y cambiante: “El partido era ida y vuelta, ellos nos sacaron diez, nosotros también. Se definió por detalles. La última bola pudo haber entrado.”

Apreda reconstruyó esa jugada final: “El base de ellos se tiró una flotadora que pegó en el tablero y salió. Fue un alivio enorme. Más allá del triunfo, creo que nos premiaba por todo el esfuerzo del año jugando siempre afuera.”
La clasificación no solo significó un golpe deportivo, sino también un impulso emocional para un plantel que llegó a mitad de temporada con un bajón pronunciado. Raffaghelli destacó esa resiliencia: “Tuvieron una recuperación impresionante. No sé de dónde sacan fuerzas en los partidos difíciles. Estos chicos tienen una capacidad de levantarse que emociona.”
Ahora, Huracán enfrentará en semifinales a IAE, el segundo mejor equipo del torneo. Los necochenses todavía no pudieron ganarle en el año, pero confían en ajustar detalles. “No tenemos presión. Ellos son los favoritos. Nosotros ya dimos un batacazo contra el campeón y estamos tranquilos”, dijo Milobara.
El club, mientras tanto, lanzó una campaña para financiar la instalación del piso flotante en el Gigante, una obra clave para volver a jugar como local y desarrollar el básquet desde inferiores. Raffaghelli explicó: “El Gigante es un lugar emblemático, pero hoy no está en condiciones para el alto rendimiento. Vendemos metros cuadrados a 150 mil pesos. Cada aporte suma, y ya arrancó muy bien.”
Además, remarcó la importancia del proyecto para el futuro de la disciplina: “Los clubes los hacen la gente, los socios, los deportistas. Esto queda para los chicos, para los que vienen detrás.”
Huracán quiere seguir haciendo historia: ya sorprendió a la liga, sacó al campeón y ahora va por un gigante como IAE. Si gana, jugará una final que sería inédita para el básquet local del club.












