Lars Funes fue protagonista de una extensa y emotiva charla en el programa Cerrando la Mañana, donde recorrió su historia personal y profesional ligada al fútbol, su experiencia de vida en Marbella, España, y su mirada crítica sobre la actualidad del deporte y la realidad argentina.

Radicado en la Costa del Sol desde 2003, Funes contó cómo, tras la crisis del 2001, decidió emigrar con su familia y establecerse en Marbella, donde desarrolló una extensa carrera como entrenador y dirigente. Allí fundó el Oso Club de Fútbol, institución federada que compite en el sistema oficial del fútbol español y que hoy reúne a jugadores de múltiples nacionalidades, reflejando el carácter cosmopolita de la región.
En la entrevista, también recordó su paso por el Marbella Football Center, un complejo de nivel internacional donde entrenan habitualmente clubes de elite de Europa, experiencia que le permitió vincularse con figuras del fútbol mundial. En ese contexto, relató cómo nació su amistad con Claudio Caniggia y luego su relación cercana con Diego Maradona, con quien compartió entrenamientos, viajes y momentos inolvidables. “Son experiencias únicas e irrepetibles”, expresó, al tiempo que dejó una reflexión profunda y emotiva sobre la soledad que atravesó Maradona en sus últimos años.
Funes analizó además los cambios que observa en el fútbol profesional, señalando que muchos jugadores jóvenes han perdido el “hambre” competitiva debido al rápido acceso al dinero y al confort. “Antes un partido te hacía o te quitaba todo; hoy eso cambió”, afirmó, aclarando que existen excepciones, pero que el fenómeno es visible a nivel global.
Consultado sobre el presente del fútbol internacional, se refirió a la finalísima entre Argentina y España y al lugar de Lionel Messi en la historia, descartando comparaciones simplistas y destacando su dimensión única. También habló del impacto del físico en la formación de futbolistas jóvenes y de cómo muchos talentos quedan en el camino por no encajar en los parámetros actuales de selección.
Finalmente, compartió su mirada sobre la Argentina y Necochea desde la distancia. Destacó la belleza del país y la calidez de su gente, aunque cuestionó la falta de aprovechamiento de ese potencial. Sobre su ciudad natal, valoró el crecimiento de la zona costera y reconoció que, aunque su vida hoy está en España junto a sus hijos y su nieto, mantiene el deseo de regresar al país con mayor frecuencia y de impulsar proyectos vinculados al fútbol.
“Tuve la suerte de vivir de lo que me apasiona. Eso es algo impagable”, concluyó Lars Funes, dejando una charla cargada de anécdotas, reflexión y fuerte identidad con el fútbol y con Necochea.












