En el programa Esta Mañana, la Doctora Emilia Petrarca abordó una problemática cada vez más frecuente en esta etapa del año: el estrés y la ansiedad que se intensifican durante diciembre, producto de la sobrecarga de actividades, compromisos sociales y exigencias personales.

La médica explicó que el cuerpo no distingue entre un peligro real y una situación cotidiana como llegar tarde, cumplir con obligaciones laborales o asistir a múltiples eventos. En todos los casos, se activa el mismo mecanismo de alerta, con liberación de cortisol, adrenalina y noradrenalina. “El problema aparece cuando ese estado de alarma se mantiene durante semanas y se vuelve crónico”, señaló.
Según detalló Petrarca, el estrés sostenido puede manifestarse con insomnio, irritabilidad, taquicardia, hipertensión, falta de aire, aumento de peso, trastornos digestivos y crisis de ansiedad, además de ataques de pánico, que se caracterizan por una sensación intensa e inmediata de peligro o muerte inminente.
“Muchas personas consultan convencidas de que tienen un problema cardíaco, cuando en realidad están atravesando un cuadro de ansiedad”, explicó. En este sentido, remarcó que el estrés emocional termina traduciéndose en síntomas físicos reales.
Uno de los puntos centrales de la charla fue la necesidad de reconocer los factores que generan estrés y modificar conductas cotidianas. “Diciembre es un mes caótico: actos escolares, cierres laborales, reuniones sociales y fiestas. No podemos estar en todo”, sostuvo la doctora, y remarcó la importancia de aprender a decir que no sin culpa, priorizando el descanso y el autocuidado.
También advirtió sobre la tendencia a abandonar hábitos saludables en esta época: menos actividad física, peor alimentación, menos descanso y mayor consumo de alcohol. “No hay que esperar al año nuevo para retomar los cuidados. Mantener rutinas ayuda a bajar la ansiedad”, afirmó.
Durante la entrevista, Petrarca compartió estrategias accesibles para el día a día, como ejercicios de respiración consciente, caminatas, meditación guiada y la reducción del uso de pantallas antes de dormir. “La respiración profunda, inhalando en cuatro tiempos y exhalando en seis, puede bajar las revoluciones en minutos”, explicó.
También recomendó moderar los excesos durante las fiestas: “No es el último día de la vida. Comer con moderación, hidratarse y descansar también es cuidarse”.
La médica puso especial énfasis en derribar prejuicios vinculados a la salud mental. Destacó la importancia de la psicoterapia como herramienta de prevención y crecimiento personal, incluso en personas que se consideran felices y funcionales. “La felicidad también se construye y se trabaja”, afirmó.
En cuanto a la atención psiquiátrica, aclaró que consultar no implica medicarse de por vida ni perder lucidez. “La medicación, cuando es necesaria y bien indicada, puede cambiar la vida de una persona. Muchas veces acompaña un proceso y luego se retira”, explicó, remarcando que el abordaje ideal es el trabajo en equipo entre psicólogo y psiquiatra.
Un mensaje para cerrar el año
Finalmente, Petrarca invitó a vivir las fiestas desde un lugar más consciente y saludable. “No se trata de llegar exhaustos a fin de año, sino de cuidarnos para poder disfrutar. Pedir ayuda también es una forma de cuidarse”, concluyó.












