A días del inicio de la temporada de verano, comerciantes de Mar del Plata volvieron a manifestar su malestar por el crecimiento sostenido de la venta callejera ilegal en distintos sectores de la ciudad. Desde la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) advirtieron que la situación evidencia una “falta total de control” y genera consecuencias comerciales, sociales y urbanas cada vez más visibles.
Según señalaron desde la entidad, el fenómeno ya dejo de ser venta ambulante ocasional y pasó a conformar puestos prácticamente permanentes, instalados en puntos neurálgicos como Plaza Rocha, la avenida Luro y la zona de la Playa Bristol. Allí se comercializan a diario productos como ropa, juguetes, artículos electrónicos, bazar y alimentos, muchas veces frente a negocios habilitados que cumplen con impuestos, habilitaciones y controles sanitarios.
Desde el sector empresario remarcan que esta situación configura una clara competencia desleal, pero también alertan sobre otros problemas asociados: falta de controles sanitarios, presunta comercialización de mercadería robada, explotación laboral y un fuerte impacto negativo en la convivencia urbana. Vecinos de algunas zonas afectadas aseguran que el uso intensivo del espacio público dificulta la circulación, genera inseguridad y deteriora la calidad de vida.
Además, los comerciantes advierten que la proliferación de puestos ilegales da una imagen negativa de la ciudad en plena antesala de la llegada de turistas. En ese sentido, sostienen que avenidas y playas funcionan como una “vidriera” para quienes visitan Mar del Plata y que el desorden actual perjudica tanto al comercio formal como al perfil turístico del destino.












