La Rambla de Mar del Plata amaneció este jueves con un escenario completamente distinto, luego del desalojo y desarme de la feria conocida como “La Saladita”, en el marco de un operativo ordenado por la Justicia.
Tras la intervención realizada entre la tarde del miércoles y la madrugada, el lugar quedó sin puestos, con estructuras derribadas y restos de materiales dispersos, reflejando el final de una actividad que concentraba a decenas de trabajadores.
El procedimiento se llevó adelante a partir de una causa vinculada a la infracción de la Ley de Marcas, y contó con la participación de fuerzas policiales y distintas áreas municipales, que avanzaron con el retiro de mercadería y el desmantelamiento de los stands.
En la feria funcionaban alrededor de 70 puestos que representaban el sustento de unas 200 familias, lo que generó momentos de tensión y preocupación entre los feriantes, quienes manifestaron su rechazo a la medida.
Desde sectores comerciales, en tanto, destacaron el operativo como un avance en la lucha contra la venta ilegal, en un conflicto que pone en debate la situación laboral de los vendedores y la regulación de la actividad.












