El intendente de San Cayetano, Miguel Gargaglione, habló en Cerrando la Mañana sobre su estado de salud, el funcionamiento del municipio durante su ausencia y el proceso de retorno a la actividad pública tras atravesar un cuadro cardíaco y pulmonar de extrema complejidad.
Gargaglione explicó que su evolución es diaria y favorable, y que el 30 de diciembre tendrá una consulta clave con su cardióloga, quien definirá si puede retomar formalmente sus funciones. Señaló que ya realiza actividades limitadas, cumple con la rehabilitación cardiovascular, toma la medicación indicada y atraviesa esta etapa con expectativa y prudencia.
Remarcó que lo vivido fue un llamado de atención muy grande, que lo obligó a bajar el ritmo, reordenar prioridades y cuidarse de otra manera, sin dejar de asumir la responsabilidad institucional que implica su cargo.
El jefe comunal recordó que atravesó dos internaciones, que en total sumaron 58 días, y dos intervenciones, la última de ellas un trasplante de válvula mitral, procedimiento que definió como complejo y delicado. Indicó que el cuadro involucró corazón y pulmones, y que la recuperación fue posible gracias al trabajo médico, la ciencia y también la fe.
Subrayó que esta experiencia dejó una huella profunda, tanto física como emocional, y que hoy transita una etapa de aprendizaje personal, con una mirada más tranquila y reflexiva sobre la vida y la función pública.
Municipio en marcha y respaldo al equipo de gobierno
Durante su ausencia, el municipio quedó a cargo del intendente interino Alejo Christiansen. Gargaglione destacó el trabajo del equipo, remarcando que la gestión no se detuvo, que los servicios funcionaron con normalidad y que hubo una administración responsable de los recursos en un contexto económico muy adverso.
Reconoció que se atraviesan tiempos de vacas flacas para todos los municipios, con poco margen financiero, pero valoró que se haya priorizado a los empleados municipales, otorgando aportes no remunerativos para acompañar a quienes menos ganan y sostener el poder adquisitivo en un escenario complejo.
Aun estando de licencia, Gargaglione acompañó la inauguración de la temporada en Aguas del Pinar, una obra que definió como emblemática, y destacó el trabajo del área de Turismo. También señaló que comenzó a retomar contacto con concejales, funcionarios y áreas clave como Salud, donde además realiza parte de su recuperación.
Indicó que ya participa de reuniones, sigue el día a día del municipio y se mantiene informado sobre decisiones importantes, como el presupuesto y la ordenanza fiscal, aprobada por mayoría en el Concejo Deliberante.
El intendente expresó un profundo agradecimiento a la comunidad de San Cayetano por el acompañamiento, las oraciones, las misas y las múltiples muestras de cariño y preocupación durante su internación. También destacó de manera especial a su familia, y en particular a su esposa Karina, señalando que quienes acompañan suelen sufrir incluso más que quien está internado.
Reconoció que fue un proceso largo, difícil y desgastante, pero que hoy se siente afortunado, contenido y con una segunda oportunidad para encarar la vida y la gestión desde otro lugar.
Gargaglione cerró con una reflexión que atravesó toda la charla: todo tiene solución menos la muerte. Afirmó que esta experiencia le permitió reordenar prioridades, escuchar más al cuerpo y encarar el futuro con mayor serenidad, sin perder el compromiso con San Cayetano.
Con optimismo, agradeció el espacio radial, envió un saludo de fin de año a sancayetanenses y necochenses, y dejó en claro que, si la medicina lo autoriza, está listo para volver plenamente a sus funciones y continuar con la gestión.












