En el último programa del año de “Esta Mañana”, por NEC Radio 98.3, las médicas Dra. Emilia Petrarca y Dra. Teresa González Baschiera analizaron la exposición solar en temporada estival y remarcaron la importancia de una protección adecuada para prevenir daños en la piel desde edades tempranas. Ambas coincidieron en que el protector solar es indispensable, pero no suficiente si no se complementa con otras medidas.

La dermatóloga González Baschiera explicó el funcionamiento del índice de radiación UV, indicador que aparece en los pronósticos meteorológicos y que permite identificar el nivel de riesgo diario. “Se creó para medir la radiación ultravioleta que llega a la Tierra. De 1 a 2 se considera baja, pero arriba de 6 ya es alta, por encima de 9 muy alta y de 11 en adelante extrema. En esos valores, lo ideal es no exponerse directamente al sol”, detalló.
Petrarca subrayó que el bronceado no representa salud, sino una respuesta defensiva del organismo:
“La piel se oscurece porque intenta proteger el ADN del daño solar. Broncearse es una señal de alarma, no de bienestar”. Y agregó que “el 80% del daño solar acumulado se produce antes de los 18 años, por eso hay que insistir con la protección en la infancia y la adolescencia”.
Según las especialistas, el protector solar debe ser de factor 30 o más, aplicarse media hora antes de la exposición, en cantidad suficiente y renovarse cada dos o tres horas. También recordaron que “bloqueador total” ya no es un término válido. “El protector no bloquea el 100%, por eso se dejó de usar esa denominación”, aclaró González Baschiera.
Además, insistieron en que la sombra no garantiza protección plena, debido al rebote de la radiación en el agua, la arena y superficies claras:
“El viento o las nubes no impiden que la radiación llegue. Mucha gente dice ‘me quemé porque estaba nublado’, y es esperable: la radiación atraviesa las nubes y se refleja en el entorno”, sostuvo Petrarca.
Ambas remarcaron la necesidad de hábitos sostenidos durante todo el año, incluso fuera de la playa:
“Mucha gente piensa que el protector es solo para veranear, pero caminar por la calle también implica exposición. Los mayores y quienes trabajan al aire libre deben aplicarlo diariamente”, señaló González Baschiera.
Finalmente, recomendaron incorporar protección física —sombreros, remeras con filtro UV, gafas certificadas— especialmente para niños pequeños, cuyo sistema de defensa aún se encuentra en desarrollo.
“El protector solar no se negocia. Es parte del cuidado básico, como el cinturón de seguridad o lavarse los dientes”, resumió Petrarca.












