Solo Monte Pasubio y un acceso mínimo en la Escollera Norte permanecen habilitados
La accesibilidad a las playas de Quequén volvió a instalarse como una preocupación entre los residentes. Andrea, vecina del lugar y oyente de Esta Mañana por NEC Radio 98.3, expresó su malestar por el estado de las bajadas y la ausencia de estructuras que permitan un acceso seguro para personas mayores, personas con discapacidad, madres con cochecitos y turistas.
Según relató, las bajadas de 527, 521, 531 y la de Jamming —que años anteriores contaban con tarimas de madera— hoy se encuentran sin mantenimiento ni reposición, limitando el tránsito hacia la playa.
“Las bajadas se retiraron la temporada pasada. Se supone que estaban guardadas para repararlas durante el año, pero la temporada comenzó y no hay ninguna colocada”, afirmó.
Consultada por la respuesta oficial, señaló que la delegación municipal le informó que los trabajos estaban “en trámite” y que no había fondos disponibles. Ante eso, la vecina cuestionó la falta de planificación anual:
“En tu casa no pintás todo el último día. Si el material estaba deteriorado, debía repararse durante el año.”
Actualmente, solo la bajada de Monte Pasubio y un acceso reducido en la Escollera Norte —impulsado históricamente por Gustavo Bardín— permiten llegar con cochecitos o sillas de ruedas. Para Andrea, eso resulta insuficiente:
“Cuando hay mucha gente o viento fuerte, Monte Pasubio se vuelve inaccesible. Todos terminamos en el mismo punto.”
La vecina llamó a preservar y sostener la accesibilidad con reparaciones mínimas que no impliquen grandes costos, y pidió continuidad en la gestión durante todo el año:
“Hay soluciones simples. Lo importante es que se mantengan.”
Desde el programa se insistirá en obtener una respuesta oficial de la delegación para conocer plazos, presupuesto y planificación de cara a la temporada.












