La historia de Necochea, su relación con el puerto y el rol central de la cultura como motor de desarrollo fueron algunos de los ejes que atravesaron una extensa y reflexiva charla con Alberto Franco, referente cultural de la ciudad y actual director del Centro Cultural de Necochea y de la Biblioteca Popular Andrés Ferreyra.

Durante el diálogo, Franco planteó una mirada histórica alternativa sobre la fundación de la ciudad, imaginando una Necochea nacida de cara al río y al puerto, lejos de los médanos improductivos y con una planificación que integrara desde sus orígenes al sistema portuario, el río Quequén y el entramado cultural. En ese sentido, remarcó que el puerto es “la gran industria de Necochea”, no solo por su impacto económico y laboral, sino también por su potencial simbólico y cultural, aún no del todo aprovechado.
En esa línea, celebró la apertura progresiva del Puerto Quequén hacia la comunidad y el fortalecimiento del vínculo con las instituciones culturales locales. La instalación del Centro de Interpretación Portuaria y la posibilidad de que el Centro Cultural y la Biblioteca tengan presencia activa en ese espacio fueron señaladas como decisiones estratégicas que generan trabajo, circulación cultural y nuevas audiencias, además de permitir que artistas y gestores locales encuentren un ámbito para mostrarse y producir.
Franco destacó que muchas personas todavía no se animan a “cruzar el umbral” de instituciones culturales tradicionales, y que llevar la cultura a espacios abiertos, cotidianos y de tránsito —como el puerto— favorece el encuentro espontáneo, el diálogo y la participación. En ese marco, subrayó que más del 90% de las actividades del Centro Cultural y la Biblioteca son gratuitas, con acceso libre para estudiar, leer, recorrer muestras o simplemente habitar esos espacios.
Uno de los puntos centrales de la charla fue la necesidad de pensar un proyecto de ciudad. Para Franco, Necochea ha crecido y mejorado en varios aspectos en los últimos años, pero aún le falta un debate profundo y colectivo sobre qué ciudad quiere ser. En ese sentido, comparó el destino del histórico edificio del casino con el del Centro Cultural —ambos inaugurados a comienzos de los años 70— como un ejemplo del lugar que ocupa la cultura en la construcción de comunidad y memoria colectiva.
El director del Centro Cultural también resaltó el rol de estas instituciones como espacios de debate ciudadano, recordando que allí se realizaron encuentros de candidatos, debates de ideas, reuniones del Concejo Deliberante y actividades abiertas vinculadas a la vida democrática de la ciudad. “No desde una mirada partidaria, sino desde la pertenencia a la polis”, explicó, reivindicando la cultura como un ámbito de participación, pensamiento crítico y construcción de sentido colectivo.
Finalmente, Franco, quien llegó a Necochea hace 50 años y se define como “necochense por elección”, se mostró optimista respecto al futuro de la ciudad. Convencido de que Necochea cuenta con un enorme capital humano, institucional y afectivo, sostuvo que el desafío es animarse a discutir rumbos, integrar sectores y fortalecer la identidad local desde la cultura, el puerto y la participación comunitaria. Un camino que, según expresó, ya empezó a transitarse y merece ser profundizado.












