Por: Mario Tambascia
La campaña 2025/26 presenta un panorama claramente favorable para la ganadería argentina, no sólo por cuestiones comerciales sino, principalmente, por un marcado cambio en los precios relativos. En algunos casos, la relación entre el valor de la hacienda y el costo de las semillas forrajeras llegó a duplicarse, generando un contexto atractivo para nuevas inversiones.
Durante las últimas campañas, atravesadas por condiciones climáticas adversas, la productividad ganadera se vio afectada y también se redujo de manera significativa la disponibilidad de semillas forrajeras, lo que impulsó fuertes subas de precios. Ese escenario, sin embargo, comenzó a revertirse.
La nueva pre-campaña de semillas forrajeras llega con una oferta menos restringida —aunque con excepciones puntuales— y valores más estabilizados, mientras que los precios de la hacienda muestran mejoras notorias. Esta combinación fortalece el poder de compra del productor ganadero.
“El escenario actual es muy fértil para la inversión en pasturas, ya que la relación semilla/carne ha mejorado en general, con especial impacto en los materiales genéticos de mayor valor”, explicó Juan Lus, especialista en semillas forrajeras e integrante de la Comisión de Ensayos de la Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Según el especialista, el contexto no sólo habilita la recomposición de pasturas afectadas por las sucesivas sequías, sino que también abre una oportunidad concreta para apostar a genética de mayor calidad. La comparación interanual de los precios en dólares del novillo y las listas de pre-campaña de distintas empresas semilleras confirma una fuerte recuperación del poder adquisitivo de la hacienda en el último año.












