La Liga Necochea de Fútbol continúa desarrollando el curso de formación de árbitros, con el objetivo de fortalecer el plantel local y preparar nuevos jueces para las distintas categorías del fútbol regional.
En diálogo con Zoom El Deportivo, el instructor Luis Krombauer brindó detalles sobre el proceso de formación, destacando la importancia de la práctica, el carácter y la preparación integral de los aspirantes.
“El curso comienza con una inscripción y una charla inicial donde se les explica claramente que no van a dirigir de inmediato. Esto lleva tiempo, práctica y evaluación”, señaló.
Un proceso que combina teoría y campo
El curso, que en condiciones normales debería extenderse durante dos años, se adapta a la realidad local ante la necesidad de contar con más árbitros.
“Por la falta de material humano se acortan los tiempos, pero siempre respetando una base de formación. Se les enseñan las reglas y rápidamente se los lleva al campo a practicar”, explicó Krombauer.
En ese sentido, remarcó que el aprendizaje no se limita a lo teórico.
“No alcanza con una clase. Esto hay que repetirlo muchas veces para que después, en el partido, salga de forma natural”, indicó.
Las primeras herramientas: reglas y posicionamiento
Durante las primeras etapas, los aspirantes trabajan sobre aspectos fundamentales del arbitraje, tanto para árbitros principales como asistentes.
“Se comienza con reglas básicas como saque de banda, saque de meta y córner, además de la postura, el uso del banderín y cómo marcar correctamente cada jugada”, detalló.
El objetivo es que el árbitro no solo tome decisiones correctas, sino que también lo haga con seguridad y claridad.
El valor del carácter y la personalidad
Más allá del conocimiento técnico, Krombauer destacó que hay cualidades que no se pueden enseñar y que resultan determinantes en la carrera arbitral.
“El carácter no lo puede formar un instructor. Yo puedo enseñar las reglas, pero la personalidad es algo propio de cada uno”, afirmó.
En ese sentido, consideró que el respeto y la forma de manejarse dentro del campo son claves para evaluar a los aspirantes.
“Uno se da cuenta rápido quién puede dirigir y quién no, por cómo se maneja y cómo se planta en la cancha”, agregó.
Un plantel en crecimiento
Actualmente, la Liga cuenta con más de 30 árbitros activos, número que permite cubrir los partidos, aunque desde la organización buscan seguir ampliando la base.
“No se trata solo de cantidad, sino de calidad. Podés tener muchos árbitros, pero lo importante es que estén en condiciones de dirigir”, explicó.
En cuanto a la participación femenina, el plantel cuenta con cuatro o cinco árbitras, que actualmente se desempeñan en categorías formativas y continúan su proceso de desarrollo.
La importancia de los informes arbitrales
Otro de los puntos fundamentales en la formación es la correcta elaboración de informes tras los partidos, un aspecto clave para el funcionamiento del Tribunal de Disciplina.
“El árbitro tiene que reflejar exactamente lo que ocurrió. Si el informe es ambiguo o incorrecto, puede ser sancionado”, advirtió Krombauer.
Una tarea exigente y poco comprendida
Finalmente, el instructor remarcó la complejidad del rol arbitral y la dificultad que implica tomar decisiones en fracciones de segundo.
“No es fácil ser árbitro. Tenés que decidir en milésimas de segundo, no hay empate: o acertaste o te equivocaste”, sostuvo.
Y concluyó con una reflexión sobre la mirada externa hacia el arbitraje:
“El que está afuera muchas veces opina con el corazón. El árbitro tiene que decidir con la razón”.












