La reconocida tenista necochense Mónica Fernández, una de las pioneras de su generación y referente del deporte local, volvió a las canchas para competir en torneos de veteranos, disfrutando del tenis desde un lugar diferente, más relajado y enfocado en el disfrute.
En diálogo con Zoom El Deportivo, Fernández contó que actualmente forma parte de un equipo del Club Náutico de Mar del Plata, con el que logró clasificarse a un torneo internacional que se disputará en Chile durante el mes de abril.
“Lo hago con pasión, pero desde otro lugar. Ya no tengo que demostrar nada, ahora juego porque me divierte”, expresó.

Competencia y camaradería
El certamen que disputa reúne equipos de todo el país y funciona como clasificatorio para una competencia internacional que contará con representantes de distintos países de Latinoamérica.
“Van equipos de Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia… es muy lindo porque además de competir, te reencontrás con gente de toda la vida”, explicó.
En esta etapa, el formato de juego es principalmente en dobles, lo que favorece el compañerismo y el disfrute.
“Hay mucha camaradería. Nos conocemos todos, viajamos, jugamos y también aprovechamos para disfrutar de cada lugar”, señaló.
Una vida ligada al deporte
Mónica Fernández comenzó a jugar al tenis a los seis años y desarrolló una intensa carrera competitiva durante su juventud, alcanzando un buen nivel en el ranking nacional.
“Competí hasta los 19 años. Después había que dar el salto a jugar en el exterior, pero en esa época no era tan fácil como ahora”, recordó.
En ese sentido, destacó las diferencias entre generaciones.
“Hoy los chicos tienen muchas más posibilidades de viajar y competir. Antes era mucho más difícil, incluso desde lo familiar”, explicó.
Disfrutar sin exigencias
A diferencia de su etapa competitiva, hoy Fernández prioriza el disfrute y el cuidado físico, evitando exigencias que puedan derivar en lesiones.
“Antes jugaba con otra intensidad. Hoy me cuido más, no quiero lesionarme. Juego, compito, pero con un límite”, afirmó.
Además, combina su actividad deportiva con la vida familiar y otras pasiones.
“Voy mechando todo: el tenis, la familia, los viajes. Lo tomo con tranquilidad”, contó.
El reencuentro con su historia
Uno de los aspectos más valorados por Fernández en esta etapa es la posibilidad de reencontrarse con jugadoras de su época y revivir experiencias compartidas.
“Nos entendemos porque vivimos lo mismo. Hablamos el mismo idioma del tenis de esos años”, expresó.
Finalmente, destacó la importancia de que los jóvenes practiquen deporte y encuentren su pasión.
“Lo importante es que prueben, que hagan deporte y se queden con lo que más les guste”, concluyó.












