El sector ganadero mostró en febrero una leve señal de estabilización. Según datos de la actividad frigorífica, la faena bovina logró frenar la caída interanual, aunque el volumen total procesado continúa ubicándose en uno de los niveles más bajos de los últimos 15 años.
En este escenario, en el Mercado Agroganadero de Cañuelas la demanda se mantuvo firme en distintas jornadas de operaciones. La oferta moderada de hacienda y la necesidad de abastecimiento por parte de frigoríficos y matarifes contribuyeron a sostener los valores de algunas categorías, especialmente la hacienda liviana destinada al consumo.
Impacto en los mostradores
Esta dinámica del mercado también comienza a reflejarse en las carnicerías. Con una oferta de hacienda más ajustada, los precios de algunos cortes muestran una tendencia a sostenerse o registrar leves subas, particularmente en los cortes más demandados por el consumo interno.
Comerciantes del sector indican que el consumo continúa selectivo: los clientes priorizan cortes más económicos o promociones, mientras que los cortes tradicionales de mayor valor tienen una rotación más lenta. De esta manera, el equilibrio entre oferta de hacienda, faena y poder de compra del consumidor sigue siendo determinante para la evolución de los precios en los mostradores.
Analistas del sector señalan que en los próximos meses la evolución del stock ganadero, la disponibilidad de animales terminados y el comportamiento del consumo interno serán claves para definir la tendencia del mercado de la carne en el país.












