En medio de un clima de bronca y hartazgo, la crisis sanitaria en Nicanor Olivera (La Dulce) sumó una nueva voz contundente. En diálogo con el programa Esta Mañana, el vecino y empresario Néstor Angeli expresó sin rodeos el malestar de toda la comunidad: “Estamos cansados. Lo único que pedimos es salud y no la tenemos”.
La entrevista se dio tras la movilización realizada frente a la delegación municipal, en una jornada marcada por la tensión y el reclamo directo hacia las autoridades del área.
“Hace tres años que prometen y no cumplen”
Angeli apuntó directamente contra el municipio por la falta de respuestas sostenidas en el tiempo.
“Hace tres años que vienen diciendo que va a llegar el médico. ¿Qué más tenemos que esperar? ¿Que se muera más gente?”, cuestionó.
Según relató, la comunidad viene reclamando por un servicio básico que nunca se termina de garantizar: la presencia permanente de un profesional de la salud en la unidad sanitaria.
Una situación límite
El testimonio del vecino incluyó experiencias personales que reflejan la precariedad del sistema.
“A mí me tuvieron que coser sin anestesia. Mi familia tuvo que salir a comprarla a la madrugada”, denunció.
Además, remarcó que en muchos casos la atención depende de circunstancias fortuitas, como la presencia ocasional de algún profesional, y no de una estructura organizada.
“El pueblo se cansó”
La movilización realizada en las últimas horas fue, según Angeli, un punto de quiebre.
“Es la primera manifestación que se hace en La Dulce. La gente se cansó de que vengan solo a juntar votos”, afirmó.
En ese sentido, aseguró que el reclamo ya no es aislado, sino colectivo, y que también involucra a localidades cercanas como Ramón Santamarina y Juan N. Fernández.
Críticas directas a la dirigencia
Durante la entrevista, Angeli fue aún más allá y cuestionó el accionar de los funcionarios.
“Si no están a la altura, que den un paso al costado. Que renuncien”, lanzó.
También criticó la ausencia del intendente en la jornada de reclamo y consideró que la respuesta oficial fue insuficiente.
“No tienen argumentos. Se van sin dar soluciones”, sostuvo.
Un reclamo que no se detiene
El malestar se intensificó tras el reciente fallecimiento de una vecina de 37 años, un hecho que impactó profundamente en la comunidad y reavivó las críticas al sistema sanitario local.
“Por lo menos tendría que haber un médico y una ambulancia. Después el destino dirá, pero lo mínimo tiene que estar”, expresó Angeli.
Mientras tanto, los vecinos anticipan que continuarán con las medidas de visibilización hasta obtener respuestas concretas.
“La Dulce ya dijo basta”, resumió.












