Ian Cabrera tenía 13 años, era hijo único y acababa de comenzar su primer año en la secundaria en la ciudad de San Cristóbal. Su vida estaba marcada por el deporte: jugaba al fútbol desde los 5 años y se desempeñaba como arquero en el Club Independiente local.
Hincha de River y fanático de Enzo Pérez, Ian era descrito por su entorno como un chico lleno de proyectos y entusiasmo. Su familia y allegados lo recordaron con mensajes de profundo dolor tras conocerse la tragedia.
El hecho ocurrió dentro de la Escuela Mariano Moreno N°40, donde un alumno de 15 años ingresó armado y abrió fuego, provocando la muerte de Ian y dejando a otros dos estudiantes heridos.
El caso generó una fuerte conmoción en toda la comunidad y volvió a poner en debate la seguridad en las instituciones educativas.












